Tag

Covid-19

Browsing

La infección, conocida mediáticamente como “Flurona”, es en realidad la coinfección entre el virus del Covid-19 y el de la influenza, y no una nueva cepa.

Ante la reciente difusión de un caso de coinfección entre el virus del SARS CoV-2 y el de la influenza, combinación a la que también se denomina «Flurona», el Ministerio de Salud de la Nación informó que no representa una situación extraordinaria en el marco de la pandemia de coronavirus, ya que es común ver codetecciones de dos virus respiratorios y que esto no representa la aparición de una nueva variante o cepa del virus que causa la enfermedad por COVID-19.

Desde la cartera sanitaria explicaron que la cocirculación de COVID-19 e influenza puede ocurrir particularmente en los meses de otoño e invierno pero que, a partir de las últimas semanas del 2021, la actividad del virus de la gripe se encuentra en aumento en el hemisferio norte y en algunos países de la subregión Andina y del Cono Sur, por lo que ante la dinámica actual de la circulación es probable detectar coinfecciones virales. Sin embargo, remarcaron que desde la introducción del SARS-CoV-2 en la región de las Américas, la actividad de influenza ha sido baja.

En ese sentido, el Ministerio de Salud de la Nación destacó que, durante el año pasado, la prevalencia de coinfección por influenza entre pacientes con COVID-19 fue de 0,8 %, aunque en el futuro esto puede variar en función de la transmisión y circulación de los diferentes virus respiratorios.

Desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en Argentina se detectaron y registraron en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) 13 coinfecciones de SARS-CoV-2 e influenza. Otras 3 coinfecciones detectadas en las dos últimas semanas de 2021 fueron influenza A H3N2 y virus sincicial respiratorio, rinovirus y coronavirus humano estacional (HCoV-OC43), respectivamente.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) autorizó este jueves el uso de la vacuna contra la Covid-19 del laboratorio chino Sinovac para inmunizar a niños y adolescentes de seis a 17 años.

Tras una reunión celebrada durante la mañana, el organismo regulador estatal brasileño informó que la vacuna será autorizada «para niños y adolescentes de seis a 17 años».

De momento, no podrá ser usada en menores inmunodeprimidos y se esperará a que haya más estudios que certifiquen su seguridad, informó la agencia de noticias Sputnik.

La vacuna es la misma que ya se usa en adultos, sin adaptación pediátrica, y se aplicará en dos dosis con un intervalo de 28 días.

Inicialmente, el Instituto Butantan de San Pablo, que desarrolla la vacuna en Brasil, pidió a la Anvisa permiso para usar el fármaco en niños a partir de tres años, pero la agencia prefirió esperar a que exista más información.

La inmunización de niños en Brasil empezó esta semana y de momento se estaban usando únicamente vacunas de la farmacéutica estadounidense Pfizer.

El Ministerio de Salud provincial, destacó que, según informó este viernes a la mañana el Monitor Público de Vacunación del Ministerio de Salud de la Nación, hasta el momento se ha aplicado un total de 1.002.387 vacunas contra el Covid-19 en toda la provincia, dentro del marco de la Campaña “Chubut Vacunate”.

De esa cifra, 486.980 corresponden a primeras dosis, 399.740 a segundas dosis, 784 a dosis únicas, 26.179 a dosis adicionales y 88.704 a dosis de refuerzo.

La iniciativa viene siendo sostenida por el sistema sanitario público en cada una de las localidades y áreas rurales del Chubut, de un modo gradual y progresivo, y atendiendo siempre a la disponibilidad de los insumos recibidos.

Completar o iniciar esquemas

Al respecto, el ministro de Salud, Fabián Puratich, señaló que “alcanzar esta cifra representa un nuevo hito dentro de la histórica Campaña de Vacunación contra el Covid-19 que estamos llevando adelante desde hace un poco más de un año en toda la provincia”.

Además, Puratich aprovechó la oportunidad para “instar a la población para que tanto los adultos como los niños y las niñas completen o inicien los esquemas de vacunación contra esta enfermedad”, de manera que “el próximo 2 de marzo se puedan comenzar las clases con el mayor porcentaje de cobertura pediátrica posible”.

Estrategia de prevención

Por su parte, la jefa del Departamento Provincial de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, Mariela Brito, indicó que haber alcanzado el millón de vacunas aplicadas “implica el esfuerzo y compromiso de los equipos de trabajo de la provincia, y la confianza de la comunidad en la vacunación, que hoy constituye la estrategia de prevención para el control de esta pandemia”.

Las muertes de personas vacunadas con esquema completo fueron entre 6 y 12 veces menos -dependiendo del rango etario- que los decesos de quienes no recibieron ninguna dosis, según un relevamiento realizado por el Ministerio de Salud de la Nación sobre los fallecimientos por coronavirus de las dos primeras semanas de este año.

Durante las semanas 1 y 2 de 2022 (entre el 2 y el 15 de enero), la tasa de fallecimiento por coronavirus en Argentina en personas sin vacunar fue de 30 por millón de habitantes no vacunados; en quienes solo recibieron una dosis, de 16,10 por millón de habitantes, y en personas con esquema completo, de 5,89 por millón de habitantes con las dos dosis.

Si se analiza por franja etaria la diferencia se incrementa conforme baja la edad: en la población de 50 años y más, la tasa de muerte (siempre por millón de habitantes y con la condición que se analiza) de las personas no vacunadas fue de 233,3; mientras que con esquema completo la tasa desciende a 36.

En la franja de 20 a 49, las muertes por millón de habitantes de las personas no vacunadas fueron 15,6; y con esquema completo 1,34.

Por último, en niñas, niños y adolescentes (0 a 19), la tasa de decesos por millón de habitantes fue de 1,2 para quienes no estaban vacunados, y de 0,15 para los que tenían las dos dosis.

«La mejor forma de analizar la eficacia de las vacunas es utilizar estas tasas por franja etaria, porque la edad promedio de las poblaciones vacunadas y no vacunadas son muy distintas», indicó a Télam el bioinformático de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) e investigador del Conicet, Rodrigo Quiroga.

En la actualidad el 91% de las personas mayores de 50 años tiene el esquema completo (dos dosis); entre 20 y 49 se encuentran en esa situación el 84% y en los menores de 19 años alcanza el 43%.

Durante el verano, el Ministerio de Salud buscará incrementar los porcentajes de vacunados con dosis de refuerzo y tercera dosis, así como incentivar a quienes no iniciaron esquemas o no los completaron con las dos dosis

«Lo ideal para analizar la efectividad de vacunas es el análisis por tasas y franjas etarias», dijo Quiroga.

Y continuó: «Se observa con claridad que para el grupo mayor de 50 años fallecieron 6.5 veces más frecuentemente las personas no vacunadas que las vacunadas; para el grupo de 20 a 49, 11.6 veces, y en los menores de 19, 8 veces». En base a estos datos, Quiroga estimó que durante esas dos semanas, de no haber existido las vacunas, hubieran fallecido aproximadamente 2.500 personas más que las que murieron.

En los últimos siete días se registró un promedio de 143 notificaciones diarias de fallecimientos, con un incremento leve en las últimas 72 horas con cifras que estuvieron más cercanas a 200; mientras que el reporte de casos se encuentra en un promedio de 130 mil diarios.

En este contexto, la secretaria de Acceso a la Salud de Nación, Sandra Tirado, reconoció que el número de muertos puede subir en los próximos días, aunque remarcó que la actual tasa de letalidad «claramente es distinta» a la registrada en las anteriores olas.

«Los fallecidos siempre tienen unas dos semanas detrás de lo que son los picos, puede ser que los fallecidos aumenten porque esto es lo que pasa generalmente con la curva epidemiológica», explicó Tirado en declaraciones a radio La Red.

La funcionaria enfatizó que «lo que tenemos que pensar es que estamos hablando de 130.000 casos diarios, con una mortalidad de 200 (personas) o sea que claramente la letalidad es totalmente distinta a lo que fue la primera o la segunda ola cuando teníamos 40.000 casos diarios y lamentablemente teníamos muchísimos más fallecidos». «Eso es por la vacunación, porque las personas vacunadas tienen muchísimo menos posibilidades de evolucionar con las formas más grave de la enfermedad», concluyó.

La abrupta subida de contagios impulsada por la variante Ómicron hace que una buena parte de la población argentina esté cursando Covid-19 o sea contacto estrecho, lo cual provoca numerosas dudas en relación a las vacunas que responde el inmunólogo e investigador del Conicet, Jorge Geffner.

¿Qué pasa si tengo Covid o soy contacto estrecho y llega el turno para el refuerzo de la vacunación?, ¿cuánto hay que esperar desde el alta para vacunarse?, ¿si no me vacuné, empiezo el esquema después de tener Covid?, son algunas de las múltiples preguntas que se presentan en estos días de gran cantidad de casos de coronavirus en consonancia con el avance de la campaña de vacunación.

La abrupta subida de contagios impulsada por la variante Ómicron hace que una buena parte de la población argentina esté cursando Covid-19 o sea contacto estrecho, lo cual provoca numerosas dudas en relación a las vacunas que responde en esta nota el inmunólogo e investigador del Conicet, Jorge Geffner.

-Télam: Tengo Covid-19, ¿me puedo vacunar?

-Jorge Geffner: No, ya sea que se tenga un diagnóstico por PCR o por ser contacto estrecho y tener síntomas, mientras dura la etapa aguda de la infección no está indicada la vacunación. Tampoco hay evidencia de que esto pueda “hacer mal” al organismo si sucede, pero no es lo recomendable.

-T: Tuve Covid-19, ¿a partir de cuándo me puedo dar el refuerzo de la vacuna?

-JG: Para el refuerzo la recomendación es esperar 90 días desde el inicio de síntomas o test positivo. Esto no es porque vacunarse pueda hacer mal, sino porque la propia infección actúa como una dosis de la vacuna. Entonces no tiene sentido juntar la infección con la tercera dosis porque en ese caso el refuerzo no generaría el efecto de potenciador del sistema inmunológico deseado.

-T: ¿La recomendación de esperar 90 días es para todas las dosis?

-JG: No. La recomendación es en relación a la dosis de refuerzo (tercera dosis para la mayoría de las vacunas). En relación a quienes comienzan sus esquemas no hay una recomendación escrita. Mi opinión es que una vez que se supera la infección, a las tres semanas se podría aplicar la primera dosis, e igual con la segunda dosis.

Pero en el caso del refuerzo el fundamento de esperar este tiempo es que la dosis no tendría un efecto potenciador de la respuesta inmune porque la propia infección actúa en este sentido.

-T: Soy contacto estrecho, ¿me puedo vacunar?

-JG: Los contactos estrechos pueden testearse entre el tercer y quinto día. Si se es negativo se puede vacunar, sino rigen las recomendaciones de quienes son positivos. Los contactos estrechos con síntomas ya pueden ser considerados positivos según las recomendaciones del Ministerio de Salud; en este caso, se aplicarían las indicación de cualquier caso positivo de la primera pregunta.

-T: Soy contacto estrecho, asintomático y no me hice el test, ¿cuándo me puedo vacunar?

-JG: Es un área gris. Aquí depende del caso me parece. Por ejemplo, si es un contacto estrecho conviviendo lo lógico sería asumirlo como si fuera un caso positivo. Ahora si es un contacto estrecho de un encuentro, por ejemplo, entra la duda. Yo recomendaría que espere unas tres semanas y aplique la dosis que le corresponde.

Este martes se notificaron 120.982 nuevos contagios y 189 personas fallecidas con coronavirus; en tanto que hay 2.330 pacientes con Covid-19 internados en terapias intensivas de todo el país

En Argentina, el 86,4% de la población recibió al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus, el 74,4% recibió al menos dos y el 20,4% ya recibió tres dosis.

Durante el verano, el Ministerio de Salud se propuso intensificar la campaña de vacunación tanto en la aplicación de refuerzos como en el inicio y completar esquemas para llegar a otoño con la mayor cobertura posible.

Entre los objetivos de la temporada estival también está acercar a la población pediátrica a vacunarse: en la actualidad el 77,4% de niñas, niños y adolescentes entre 3 y 17 años iniciaron sus esquemas de inmunización.

El impacto de la vacunación en la gravedad de los cuadros que se generan quedó demostrado en todo el mundo en el denominado «desacople» de las curvas de casos y fallecimientos

El porcentaje con una dosis es más alto en la franja de 12 a 17 años, con una cobertura del 85,5%.

En tanto que el 56,6% completó el esquema entre los 3 y 17 años, también con diferencias según la franja: la población entre 12 y 17 años con dos dosis alcanza el 67,1% y la de 3 a 11 el 46%.

En este contexto, el Ministerio de Salud recordó que las vacunas aplicadas para esta población, y para todas, son seguras y eficaces y se pueden co-administrar con otras del Calendario Nacional.

Durante el verano, el Ministerio de Salud se propuso intensificar la campaña de vacunación tanto en la aplicación de refuerzos como en el inicio y completar esquemas para llegar a otoño con la mayor cobertura posible

El avance de la campaña de vacunación se da en el contexto de un fuerte incremento de casos: este martes se notificaron 120.982 nuevos contagios y 189 personas fallecidas con coronavirus; en tanto que hay 2.330 pacientes con Covid-19 internados en terapias intensivas de todo el país.

El impacto de la vacunación en la gravedad de los cuadros que se generan quedó demostrado en todo el mundo en el denominado «desacople» de las curvas de casos y fallecimientos ya que mientras la primera subió abruptamente con la variante Ómicron, el aumento de la cantidad de muertes fue mucho menor.

En Argentina, por ejemplo, durante la segunda ola (de abril a agosto de 2021) los momentos de mayor cantidad de casos (con un promedio de más de 30 mil diarios) correspondían a unas 500 muertes por día.

Son los datos suministrados por el Ministerio de Salud de la Provincia, en el parte diario de este martes. En cuanto a los positivos, el conglomerado de Comodoro Rivadavia – Rada Tilly (558), Madryn (301) y Trelew (186) fueron las zonas más afectadas. Las víctimas tenían entre 61 y 72 años y todas presentaban comorbilidades. El número de casos activos ascendió a 11.134, mientras que los internados en Terapia Intensiva se mantienen en 19.

El Ministerio de Salud del Chubut, en el parte diario de este martes (hasta las 13), registró 1.421 nuevos contagios de Covid-19, 1.389 recuperados y cuatro fallecimientos.

Según consignó el informe, el conglomerado de Comodoro Rivadavia – Rada Tilly acusó 558 casos y volvió a ser la zona más afectada de la provincia, seguida de Puerto Madryn que sumó 301 y Trelew que confirmó 186. Además, Esquel registró 92 enfermos y Rawson 68. El resto de los nuevos positivos se reportaron en 26 localidades del interior chubutense.

En tanto, se detalló que las la víctimas fatales fueron: un varón de 67 años, con comorbilidad, de Comodoro Rivadavia; una mujer de 61 y un hombre de 72 años, ambos con comorbilidades, de Puerto Madryn; y un vecino de Sarmiento, con comorbilidad, si dato de la edad.

Con respecto a los casos activos en Chubut, el nuevo reporte informó que hay: 11.041 pacientes ambulatorios; 74 internados en clínica médica; y 19 en Unidades de Terapia Intensiva, todos ellos con Asistencia Respiratoria Mecánica.

La totalidad de casos activos se incrementó a 11.134. En este aspecto, Puerto Madryn es la ciudad más afectada con 3.487 enfermos, seguida de Rawson que contabiliza 1.849, el conglomerado de Comodoro Rivadavia – Rada Tilly que acusa 1.717, Trelew que tiene 1.535 y Esquel que acumula 1.103.

Para finalizar, el Ministerio de Salud indicó que se aplicaron 7.804 dosis contra la enfermedad durante el 17 de enero.

 

La actual crisis sanitaria mundial es responsable de la aparición masiva de trastornos sociales como el miedo excesivo a infectarse.

La pandemia de COVID-19 ha tenido un “efecto devastador” en la salud mental en el continente americano, admitió hace pocos días la Organización Panamericana de la Salud. Una situación que se replica a nivel mundial.

La crisis sanitaria mundial surgida en Wuhan, China hace más de dos años además de los 318 millones de personas infectadas y 5,5 millones fallecidas, trajo consigo muchos más millones de problemas mentales en el mundo. De hecho, uno de los diagnósticos más frecuentes es el trastorno de ansiedad fóbica, miedo, angustia y depresión. Además de estos trastornos sociales, expertos identifican una nueva situación traumática en quienes tiene miedo a infectarse y la definen como “coronafobia”.

El increíble incremento de contagios que vive el mundo en la actualidad, con récord de casos positivos en varios países en los últimos días, creó una ansiedad excesiva a contraer el COVID-19.

La última edición de Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM V) define estos trastornos como la aparición de miedo o ansiedad intensa, inmediata (casi siempre) y desproporcionada ante objetos o situaciones específicas que, de forma general, no serían consideradas peligrosas y que, además, el paciente intenta evitar o resistir activamente.

Así, los individuos con este miedo extremo tienden a experimentar un conjunto de síntomas fisiológicos desagradables desencadenados por pensamientos o información relacionada con esta enfermedad. Esta fobia es realmente incapacitante en la medida en que está fuertemente relacionada con el deterioro funcional y la angustia psicológica y, por tanto, tiene importantes implicaciones para el bienestar mental. Asimismo, relacionado con el miedo excesivo al contagio, es destacable el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), otra alteración relacionada con la ansiedad cuyos síntomas pueden verse exacerbados en el contexto del covid-19.

“Esta emergencia de salud, no hace sino agrandar el miedo al ataque, que sería el miedo al contagio de un agente externo, así que es posible que el miedo se muestre como un temor al otro, posible transmisor del virus”, explicó a Infobae Gabriela Renault, decana de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la Universidad del Salvador (USAL).

La especialista explicó que los miedos son universales y se pueden entender en 2 sentidos:

Siempre están presentes, pero actuando en “perfil bajo”
En otro sentido, todos tenemos o padecemos este miedo al ataque, en mayor o menor grado. El mejor ejemplo o referente es el cuadro de la paranoia, cuando la persona ya no puede razonar y lo único que percibe es que todo aquel que se acerque ya me contagió.

“El miedo al ataque es en realidad es un núcleo de ansiedad paranoide, que se activa como un modo de defensa ante una contingencia como esta. Con respecto al miedo a la pérdida, debemos entender que el contagio nos lleva en primer lugar a perder la salud, que alguien con fuerte núcleo paranoide, lo puede vivir como la posibilidad de morir por el contagio, aun a sabiendas que este virus tiene una incidencia mortal de menos del 2 o 3 %, pero la ansiedad depresiva puede llegar a ser tal, que puede jugar un papel muy importante en el desenlace de un contagio”, enfatizó Renault.

Como la situación es global, de acuerdo a la profesional, gran parte de la población está compartiendo la misma situación de paranoia más o menos generalizada, es conveniente aportar al conocimiento de los alcances del peligro que tiene el virus, ya que el conocimiento ayuda mucho a disminuir los miedos y las angustias de muchos: “La información debe ser dada desde el cuidado. Sin embargo, a otros no les es útil este recurso, y sintiéndose débiles o vulnerables, pueden sucumbir a un riesgo de contagio, al verse o sentirse más desarmados y expuestos al contagio”.

Si bien la coronafobia es un problema relativamente nuevo dado que se trata de una fobia específicamente asociada al COVID-19, existen estudios sobre fobias relacionadas con otras enfermedades infecciosas que pueden ayudar comprender el patrón de comportamiento de las personas. Siguiendo las recomendaciones de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA), se están desarrollando herramientas con propiedades psicométricas válidas para un correcto diagnóstico de este trastorno en auge. Un ejemplo de este tipo de instrumentos de evaluación es la Escala de Fobia COVID-19.

“El mensaje es claro: hemos estado operando en modo de crisis desde el inicio de la pandemia. Además de manejar el miedo a enfermar y el trauma de perder a los seres queridos a causa del nuevo coronavirus, la gente de las Américas ha sufrido desempleo, pobreza e inseguridad alimentaria, y el impacto adverso en la salud mental ha sido generalizado”, afirmó el doctor Anselm Hennis, Director de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS.

La vacuna anticovid en forma de spray nasal constará de dos componentes, anunció el director del Centro de Epidemiología y Microbiología ruso Nikolai Gamaleya, que desarrolló el inmunizante.

«La vacuna nasal es de dos componentes», dijo Alexandr Guintsburg, director del Centro Gamaleya, informó a la agencia de noticias Sputnik.

Asimismo, señaló si la vacuna se usa como refuerzo, un componente será suficiente.

A principios de enero, Guintsburg reveló que el inmunizante estará accesible en Rusia a partir de 2022.

El pasado 27 de noviembre, el director adjunto del Centro Gamaleya, Denis Logunov, comunicó que la vacuna nasal contra la Covid-19 es indolora, con mínimos efectos secundarios.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, declaró haber participado en los ensayos de la vacuna en forma de spray.

Científicos advierten que en el futuro podrían aparecer variantes de covid-19 más preocupantes o contra las cuales las vacunas existentes no funcionen debido al avance de la ómicron por el mundo, una cepa que, según estudios, es al menos el doble de contagiosa que la delta y al menos cuatro veces más contagiosa que la versión original del virus.

«Cuanto más rápido se propague ómicron, más oportunidades hay para la mutación, lo que podría conducir a más variantes», explicó Leonardo Martínez, epidemiólogo de enfermedades infecciosas de la Universidad de Boston, a AP.

Una variante también podría replicarse si las personas infectadas que desarrollen síntomas leves inicialmente propagaran el virus al interactuar con otros y enferman gravemente más tarde, detalló el Dr. Stuart Campbell Ray, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad Johns Hopkins. Por otra parte, aclaró que no hay ninguna razón para que el virus se vuelva menos letal con el tiempo.

Asimismo, el agente infeccioso podría evolucionar mediante la incubación en animales, los cuales podrían liberar nuevas mutaciones, así como por la posibilidad de que las personas contraigan infecciones dobles que podrían generar lo que Campbell Ray denomina «variantes de Franken», es decir híbridos con características de las variantes delta y ómicron.

«El virus todavía tiene el control»

Para frenar la aparición de nuevas mutaciones del covid-19, los científicos insisten en continuar con las medidas de salud pública, como el uso de mascarillas y la vacunación, la cual aún ofrece protección.

Los expertos aseguran que el covid-19 no se volverá endémico como la gripe mientras las tasas mundiales de vacunación sean tan bajas. «Las enormes franjas no vacunadas en EE.UU., África, Asia, América Latina y otros lugares son básicamente fábricas de variantes», dijo el Dr. Prabhat Jha del Centro de Investigación de Salud Global del Hospital St. Michael, en Toronto.

Louis Mansky, director del Instituto de Virología Molecular de la Universidad de Minnesota, observó que, con tantas personas sin vacunar, «el virus todavía tiene el control de lo que está pasando».

Un informe privado advierte de que los casos fatales oscilarán “entre 400 y 1000 por día”, a raíz del crecimiento exponencial de contagios durante el verano.

La escalada exponencial de contagios de coronavirus, a partir de la introducción de la variante Ómicron en Argentina, no tuvo un correlato de similar magnitud en incremento de fallecidos e internaciones en terapia intensiva. Luego de que se superara el umbral récord de 100 mil contagios durante varias jornadas, las víctimas fatales se mantienen muy por debajo del pico de la segunda ola.

Sin embargo, ese espejismo podría revertirse pronto. Un informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) calcula que cabe esperar “más de 400 y 1.000 fallecimientos diarios dentro de sólo 3 semanas, lo cual supone la posibilidad de superar las cifras más críticas de mayo-julio 2021″.

La estimación surge de un reporte de Santiago Urbiztondo, economista jefe de FIEL, quien elaboró una serie de proyecciones en base a los datos del Ministerio de Salud de la Nación, y de la evolución epidemiológica de la pandemia y la variante Ómicron.

En su trabajo, Urbiztondo señala que desde que se disparó la tercera ola, el promedio diario de contagios aumentó desde 5.230 al 20 de diciembre hasta 107.000 al 12 de enero, una cifra casi 20 veces mayor. Con un punto de partida bajo, la ocupación de camas críticas se incrementó el 175% y la cantidad de fallecidos diarios apenas se duplicó de 23 a 46.

Si bien el escenario parecería más favorable en relación a los brotes precedentes, “la cifra actual surge del rezago de tres semanas entre los casos y los fallecimientos. Los fallecimientos de hoy son de hace tres semanas”, correspondientes a los contagios de la semana del 16 a 22 de diciembre, indicó Urbiztondo en diálogo con Infobae.

“La probabilidad de que fallezca alguien por la nueva variante de COVID es más baja que la delta, por la vacunación. Pero aunque no hubiera ningún caso adicional en las próximas semanas, cosa que no es probable, las muertes se dispararán enormemente. Esta letalidad va a generar un aumento de muertos”, sostuvo. Y completó: “La cantidad de fallecidos que tenemos hoy es una tranquilidad temporal, no es sostenible, por más que haya una menor correspondencia. No van a aumentar en la misma velocidad, pero van a aumentar”.

Los escenarios de la tercera ola

El referente de FIEL señala que -aún con el avance de la vacunación, los esquemas de dos dosis y refuerzos y los cuidados preventivos- será posible transitar un “breve período crítico” que podría significar el fin de la pandemia, coincidente con el panorama ya deslizado por otros especialistas internacionales. El añorado sprint final de la emergencia sanitaria ofrece dos escenarios posibles, de acuerdo al comportamiento reciente del coronavirus.

En el primer caso, según Urbiztondo, si se evalúa que “la letalidad observada en la última semana ya es baja, en comparación al 2,7% inicial” del comienzo de la pandemia, “los últimos datos con esa corrección del ciclo serían de 0,8 por ciento”. Es una tendencia que descendió durante 2021 y siguió reduciéndose durante 2022, por la menor virulencia de Ómicron y la eficacia de la vacunación. En la semana del 6 al 12 de enero, el nivel de letalidad osciló en el 0,73 por ciento.

“En esta proyección pesimista, en la que la tasa no cae más de ese nivel y con el desplazamiento de Omicrón de la variante Delta, el número te da algo más que 1000 fallecidos por día”, consideró Urbiztondo a este medio.

La segunda alternativa “más optimista” es que “la letalidad siga cayendo hasta un nivel mucho más bajo, al 0,3 por ciento”. “La escala de muertos es más de 400 por día”, sostuvo el vocero de FIEL. ¿Por qué ese salto sería tan fuerte? “Es lo que se está viendo en Gran Bretaña, que tiene una letalidad del 0,2% y tiene una alta vacunación como nosotros. Creo que no podríamos llegar a ese 0,2, porque tenemos una cantidad de casos no registrados mayor, por lo tanto, se compensa”, resaltó.

En cualquier situación, la cantidad que fallecidos previstos da cuenta de la magnitud de la alerta, aún en un escenario de amesetamiento de la contagiosidad. Las cifras podrían ser incluso mayores en febrero, señala Urbiztondo, salvo que el brote vigente esté próximo a desaparecer.

— ¿En otros países aumentaron las víctimas fatales de acuerdo en estas proporciones previstas, y de manera similar al nivel de contagios que alcanzó a Argentina?

— Nuestros contagios son de los más altos del mundo, otros países no alcanzaron este nivel. Canadá pasó de 5000 a 45 mil contagios diarios, y de 20 a 90 muertos por día. Las muertes están picando para arriba, con una pendiente marcada. En Colombia, los fallecimientos aumentaron mucho, de 40 muertos por día a 95, y con menos días de ola que en Argentina y menos contagios. En el Reino Unido, los fallecimientos pasaron de 100 a 250 por día en dos semanas, con un aumento mucho menor: no llegaron a 200 mil y se multiplicaron por cuatro en el último mes, cuando nosotros pasamos de 5 mil a 100 mil, más de 20 veces. El caso líder es el de Sudáfrica, que sigue cayendo y no tuvo el salto de contagios que nosotros tuvimos. Los datos de Brasil no son confiables. La comparación internacional es difícil en estos casos, por el grado de subregistro de cada país.

— La ocupación en la internación de camas de terapia intensiva COVID-19 por el momento es marginal, no está ocurriendo un salto exponencial como el de contagios.

— No es que van a aumentar en 20 veces, probablemente sea mucho menor. Pero si pasamos de 40 muertos a 400, se están incrementando los casos graves en diez veces. Las internaciones van a aumentar a pesar de que Ómicron, aparentemente, sea más “benigna” y conlleva menos invasión a los pulmones. El aumento va a estar y no necesariamente abarrote las terapias intensivas, habrá alguna tensión previa y mayor nivel de demanda del sistema de salud. La situación se va a dar de otra manera.

— De alcanzar este nivel de fallecidos estimado por día, el impacto no sería tan diferente al de la segunda ola.

— Recordemos que el año pasado fueron dos o tres meses, ese nivel de casos fatales tal vez duren apenas unas semanas. No creo que sea parecido al 2021 por la vacunación y porque esta variante tiene un ciclo más breve.Suena alarmista, pero vale la pena saber esta proyección para pensar más tranquilamente lo que viene. Tengo el temor de que la política sobrerreaccione de manera histérica cuando se alcancen estos reportes, con medidas que ya no son factibles ni óptimas. Las personas tenemos que tomar conciencia de que esta ola no es gratis, y la forma de enfrentarla es vacunándose, con más cuidados personales y prevención.