Una noche de puro dramatismo, sufrimiento extremo y mística albiceleste paralizó los corazones de todo el país en la Copa del Mundo.
En un partido que parecía condenado a la eliminación tras un arranque catastrófico, el seleccionado nacional sacó a relucir su chapa de campeón mundial, batalló contra la adversidad y un arbitraje milimétrico, y terminó sellando una clasificación heroica a la próxima ronda en los minutos finales.
El VAR, el penal errado de Messi y el fantasma de la eliminación
La Selección Argentina consiguió el pase a los cuartos de final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 tras derrotar por 3-2 a Egipto en el estadio de Atlanta. El encuentro comenzó de la peor manera posible para los dirigidos por Lionel Scaloni. A los 14 minutos del primer tiempo, Yasser Ibrahim madrugó a la defensa y abrió el marcador de cabeza ante Emiliano «Dibu» Martínez. La Albiceleste tuvo una chance dorada para empatarlo a los 20 minutos mediante un penal ejecutado por Lionel Messi, pero el arquero egipcio Mostafa Shoubir se vistió de héroe y le contuvo el remate al capitán argentino, sumado a un remate al palo del propio astro y un pelotazo atajado a Alexis Mac Allister.
En el complemento, la tensión escaló al límite. A los 12 minutos del segundo tiempo, Mostafa Ziko anotó el segundo gol africano, pero el árbitro francés François Letexier, tras una exhaustiva revisión del VAR, decidió anular la jugada. Sin embargo, el propio Ziko se tomó revancha apenas unos minutos después, a los 21′, clavando el 2-0 que parecía lapidario. Ante la emergencia, Scaloni movió el banco con los ingresos de Gonzalo Montiel y Lautaro Martínez para quemar las naves.
Ráfaga de gloria: los goles de Romero, Messi y el cabezazo final de Enzo
La reacción nacional fue fulminante y se desató en los últimos quince minutos. A los 33′ del segundo tiempo, Cristian «Cuti» Romero conectó un certero centro de Messi para marcar el descuento de cabeza. Solo cinco minutos más tarde, a los 38′, el propio Messi concretó una genialidad en el área para estampar el agónico empate 2-2 que hizo estallar el estadio.
Cuando el partido se moría en el descuento y se palpitaba la prórroga, apareció la mística. A los 47 minutos del segundo tiempo, Enzo Fernández irrumpió en el área chica y, tras una asistencia perfecta de Lautaro Martínez, definió de cabeza ante Shoubir para firmar el 3-2 definitivo. Tras aguantar los embates finales con los ingresos de Nicolás Otamendi y Facundo Medina para blindar el fondo, el pitazo final decretó el pase a cuartos, donde Argentina ya espera con los brazos abiertos al vencedor de la llave entre Colombia y Suiza.
