El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, se refirió a la reciente volatilidad del mercado cambiario tras el cierre de junio, mes en el que la divisa norteamericana experimentó un incremento del 5,5%, ubicándose cerca de los $1.510
El funcionario descartó de forma tajante que este salto —que representó casi el triple de la inflación estimada para el mismo período— sea un factor de preocupación para el programa económico oficial.
«No, para nada», enfatizó el jefe de la cartera económica al ser consultado sobre el comportamiento de la moneda estadounidense, la cual a comienzos de junio promediaba los $1.430. Caputo argumentó que la devaluación del peso no respondió a desajustes locales, sino que copió la tendencia de los mercados internacionales: «Cuando mirás el comportamiento del dólar en el mundo, lo que ocurrió con el peso fue esencialmente lo que pasó con las monedas respecto al dólar en el resto del mundo».
Asimismo, el ministro aprovechó para lanzar una crítica hacia los economistas y sectores que denunciaban un retraso en la cotización oficial. «Para los que hoy comentan eso, hay que ser más consistente con lo que se dice. Porque si en $1.400 te militan atraso cambiario, no te pueden militar preocupación en $1.500», sentenció, ratificando que «está todo bien» con los niveles actuales del tipo de cambio.
Refinanciación de deudas: Sin intervención del Estado
Por otra parte, durante una conferencia de prensa brindada en el Palacio de Hacienda —centrada originalmente en las fuentes de financiamiento para los vencimientos de deuda de los años 2026 y 2027—, Caputo fue interpelado sobre el índice récord de morosidad que afecta a los presupuestos familiares. Al respecto, el ministro descartó la aplicación de políticas públicas de auxilio directo y delegó la resolución del conflicto en la gestión interna de los bancos comerciales.
«Hemos hablado con los bancos para entender cómo iban a encarar este tema y la respuesta es bastante optimista; por lo menos están apuntando a refinanciar estas deudas a más largo plazo y a tasas más bajas», reveló el funcionario. En esa línea, detalló que al menos tres entidades bancarias le confirmaron que se encuentran reestructurando los pasivos de los clientes afectados con plazos extendidos y tasas de interés fijadas en torno al 25%, aunque no especificó si se trata de bancas públicas o privadas.
El origen de la mora: La lectura oficial
Al momento de analizar las causas que llevaron a las familias argentinas a niveles críticos de endeudamiento, el titular de Economía evitó asociar el fenómeno con la pérdida del poder adquisitivo o la caída del salario real privado formal registrada entre finales de 2025 y los primeros meses de 2026.
De acuerdo con el diagnóstico de Caputo, la problemática obedece estrictamente a las turbulencias financieras del ciclo previo. «Es un problema lógico, porque el año pasado hubo una fuerte suba de tasas y porque los bancos empezaron a actuar de bancos nuevamente, cuando antes captaban depósitos y se los prestaban al Tesoro o al Banco Central. Como parte de eso, la mora subió», concluyó, desmarcando las variables de ingresos de la ecuación de morosidad actual.
