Una brutal fractura interna amenaza con dinamitar el tablero político provincial.
Tras una polémica e inesperada maniobra legislativa que sepultó los límites a los mandatos locales, las bases de la Unión Cívica Radical (UCR) se levantaron en pie de guerra. El fantasma del caudillismo y la perpetuidad en los cargos públicos desató una ola de rechazos en cadena que exige medidas drásticas de manera inmediata.
Escándalo y traición: diez comités de la UCR exigen el veto de Torres
La tensión política en Chubut alcanzó su punto de ebullición absoluto tras la aprobación de la polémica reforma que habilita la permanencia eterna en el poder para intendentes y jefes comunales. Un bloque masivo y unificado de diez Comités Departamentales radicales del interior provincial rompió el silencio con un durísimo documento. En el texto, manifestaron un rechazo tajante a la modificación concretada por la mayoría de la Legislatura, denunciando que se perpetró «a espaldas de la sociedad y sin consulta a las bases ni a los dirigentes que integramos este frente político».
Este frente de rebelión institucional está integrado formalmente por las conducciones partidarias de El Maitén, El Hoyo, Cholila, Lago Puelo, Río Mayo, Río Senguer, Aldea Beleiro, Gualjaina, Sarmiento y Epuyén. Los firmantes dispararon sin piedad contra la medida, catalogándola como «una contradicción con el espíritu de depuración institucional» y una «regresión antidemocrática». Ante este crítico escenario, le exigieron de manera directa al gobernador Ignacio «Nacho» Torres la inmediata derogación o el veto total de las modificaciones, advirtiendo que los avances cívicos no pueden borrarse con el codo para satisfacer oscuros acuerdos de cúpula.
Estado de alerta y movilización permanente contra el caudillismo
La histórica postura de descontento territorial no es un hecho aislado, sino que se acopla orgánicamente al enérgico rechazo que ya había manifestado previamente el Comité Departamental de Esquel en contra de la reelección indefinida. En su fuerte descargo, los dirigentes recordaron que la alternancia es la columna vertebral del sistema republicano y reivindicaron la histórica «Ley Caminoa», la cual fue impulsada por la propia UCR para ponerle un freno definitivo y concreto al caudillismo y a la apropiación personal del poder. Según alertan las bases, permitir un esquema de mandatos eternos asfixia a los partidos políticos y los degrada a ser meras herramientas de proyectos personalistas.
La intimación radical también salpicó de lleno a sus propios representantes en la Legislatura. Los Comités intimaron formalmente al bloque de diputados provinciales de la UCR y a sus aliados políticos a ejercer una oposición férrea e intransigente ante esta embestida institucional. «Facilitar los votos para este retroceso es una traición imperdonable a los principios fundacionales de nuestro partido», fustigaron con dureza en el comunicado. Finalmente, el documento concluye con un llamado de emergencia a los afiliados y a toda la militancia radical a mantenerse en estado de alerta y movilización permanente en cada rincón de la provincia, bajo la consigna inquebrantable de no permitir que la calidad institucional ceda un solo milímetro.
