CAPIP pide al Gobierno evitar que el conflicto de Conarpesa paralice la pesca.
La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) ha solicitado formalmente la intervención de la Secretaría de Trabajo de Chubut ante el temor de que el conflicto gremial que mantiene el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) con la empresa Conarpesa derive en una parálisis general del sector en toda la provincia.
La preocupación del sector pesquero
El documento presentado por la cámara empresarial, firmado por su apoderado Agustín Pedotti, expresa una profunda inquietud por el clima de tensión creciente. La principal advertencia de CAPIP es que el gremio decida extender las medidas de fuerza —como piquetes o tomas— a plantas y compañías que actualmente operan con normalidad y que no forman parte de la disputa laboral en cuestión.
Desde la entidad aclararon que, a su entender, no existen razones legales para dictar una conciliación obligatoria que afecte a todas las firmas asociadas, dado que el conflicto es puntual con una sola empresa. No obstante, instaron a las autoridades laborales a mantener un «seguimiento permanente» y a utilizar las herramientas legales disponibles para blindar al resto de la industria frente a posibles acciones de protesta solidaria.
El impacto de una posible parálisis
La industria pesquera alertó sobre las consecuencias catastróficas que tendría una extensión del conflicto para la economía regional:
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Pérdida de materia prima: La interrupción del procesamiento de productos altamente perecederos generaría pérdidas millonarias.
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Incumplimiento contractual: Se verían afectados compromisos comerciales y contratos de exportación vigentes.
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Inseguridad laboral: La paralización de puertos y plantas pondría en riesgo directo cientos de puestos de trabajo de operarios que no están involucrados en la disputa original.
Ante este panorama, la cámara insiste en que, si la Secretaría de Trabajo decide abrir una instancia conciliatoria, la misma debe limitarse estrictamente a las partes involucradas (Conarpesa y el sindicato STIA), evitando de esta manera el contagio del conflicto a un sector que es motor fundamental de la economía chubutense.
