La relación bilateral entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión. Luego de que la administración de Luiz Inácio Lula da Silva llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, el presidente Javier Milei volvió a confrontar directamente con el mandatario brasileño.
En declaraciones radiales desde la Sociedad Rural, el jefe de Estado acusó al gobierno vecino de aportar fondos para financiar una campaña mediática e interferir en la política local.
El conflicto escaló tras la reciente visita del mandatario argentino a San Pablo, donde participó en un evento político, respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y calificó a Lula da Silva de «presidiario» y «ladrón». Ante esto, la diplomacia brasileña decidió convocar a su embajador en Argentina para analizar la situación bilateral.
«Faros de Occidente»: los argumentos del Presidente
Durante la entrevista brindada a Radio Mitre, Milei vinculó la supuesta campaña en su contra con el alineamiento geopolítico de su gestión y el impacto de sus reformas económicas.
“Me alié con Estados Unidos, con Israel, y hoy la Argentina es un faro de la libertad. Por eso todo el ataque y la campaña mediática que hubo, porque estamos siendo el faro de Occidente, estamos cambiando el mundo y estamos poniendo en jaque las políticas de estos chorros que se escudan detrás del Estado presente para robarle a la gente de bien. Están nerviosos porque se está demostrando que usted saca al Estado del medio y la gente prospera y todos los parásitos que viven del Estado están desesperados”, enfatizó el Presidente.
Al profundizar sobre el origen de los recursos que sostendrían las supuestas operaciones mediáticas, el mandatario apuntó contra el gobierno de Brasil y precisó porcentajes.
“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil», afirmó Milei.
El mandatario sostuvo que la administración brasileña aportó el 25% de los fondos de esa campaña y cuestionó las críticas sobre su injerencia en la política del país vecino:
“Después vienen a hablar de interferencia. Además, jugaba un rol muy activo en la campaña del 2023. ¿Usted se olvida que los asesores de Massa eran un grupo de brasileños?“, cuestionó el jefe de Estado.
Críticas a la Justicia de Brasil y señalamientos a sectores progresistas
La controversia sumó un nuevo capítulo en torno a la figura de Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado por intento de golpe de Estado en 2022. Milei criticó que las autoridades judiciales brasileñas no le hayan permitido visitar al exmandatario y contrapuso ese episodio con la visita de Lula da Silva a Cristina Fernández de Kirchner en julio de 2025.
“Yo quise ir a ver a mi amigo Jair Bolsonaro. No me dejaron acá. Sin embargo, el expresidiario vino a saludar a la rea”, lanzó en referencia al líder del Partido de los Trabajadores.
El Presidente insistió en las trabas que se le impusieron para concretar ese encuentro privado:
“Acá no tuvieron ningún tipo de problema, nadie le prohibió nada. Sin embargo, a mí no me dejaron visitar a mi amigo, que además está injustamente preso”, remarcó.
En sus declaraciones, el mandatario argentino amplió las acusaciones de financiamiento a otros actores internacionales, mencionando al Gobierno de México y al Partido Demócrata de los Estados Unidos. Según el planteo del oficialismo, estas acciones responden al rechazo que generan las políticas de libre mercado en la región.
“¿Quiénes son? Son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen. Porque si usted empieza a demostrar que corriendo al Estado, corriendo a los parásitos, la economía progresa y la gente está mejor, tienen un problema enorme. Por eso nos atacan», sentenció Milei.
De cara a los próximos compromisos electorales, el jefe de Estado advirtió sobre la posibilidad de que estas controversias aumenten en intensidad:
“Yo se lo anticipo a la gente. Esta basura es lo que viene: noticias falsas, noticias operadas. Nos tenemos que preparar para esto. No se dejen engañar porque van a venir haciéndose los buenos para meterle la mano en el bolsillo”, concluyó.
