Un clima de máxima tensión, dramatismo e imprevistos de último momento rodea la antesala del partido más importante del planeta.
A solo horas de la gran definición ecuménica, las decisiones tácticas y los factores climáticos jugaron a favor de la Albiceleste de una manera completamente inesperada. Mientras el bando europeo se vio forzado a paralizar por completo sus actividades en el césped, el cuerpo técnico nacional desafió las inclemencias del tiempo para concretar un ensayo que dejó pistas contundentes y modificaciones de último minuto en el armado del once inicial.
El entrenamiento secreto bajo la tormenta y las pecheras de Scaloni
La planificación para el choque definitivo en Nueva Jersey tuvo un desarrollo caótico pero estratégico. El plantel nacional inició sus tareas refugiado en el gimnasio del predio Red Bulls Performance Center debido a las fuertes lluvias, pero luego saltó al campo de juego. Esta decisión marcó una diferencia abismal, ya que la Selección Argentina se entrena bajo el agua y logra sacar una luz de ventaja frente a España, escudería que canceló su práctica en cancha acatando el Protocolo de seguridad sobre tormentas de Estados Unidos.
Durante los primeros 15 minutos que se desarrollaron a puertas abiertas para la prensa internacional, Lionel Scaloni repartió 13 pecheras en un ensayo clave. La gran sorpresa de la jornada fue la entrega de una pechera a Gonzalo Montiel en lugar de Nahuel Molina, lo que abre una fuerte incógnita sobre quién ocupará el lateral derecho. Además, el director técnico repartió pecheras a los diez futbolistas que vencieron a Inglaterra, sumando a la par a Giovani Lo Celso y Rodrigo De Paul. El mediocampista de Inter Miami pelea palmo a palmo el puesto con Giuliano Simeone, en tanto que el volante del Betis asoma como alternativa por Leandro Paredes, quien arrastra molestias físicas.
Las feroces quejas del DT y la desorganización en Nueva Jersey
Este accidentado entrenamiento se dio en medio de un clima de fastidio generalizado por parte del cuerpo técnico argentino hacia la logística del torneo. Scaloni ya había alzado la voz con dureza tras la accidentada jornada del viernes, manifestando su descontento por las exigencias horarias de la organización que alteraron los planes del campeón del mundo en las jornadas previas a la gran final.
«Nos obligaron a entrenar en un horario que no queríamos pero con la conferencia y esto tuvimos que hacer un entrenamiento raro, rápido, y casi no pudimos probar nada», disparó con firmeza el estratega santafesino. A pesar de los contratiempos y el retraso meteorológico del sábado, el combinado nacional logró completar el trabajo táctico en el césped, ganando un terreno valioso mientras el conjunto de Luis de la Fuente debió conformarse con el confinamiento bajo techo en vísperas del duelo definitivo.
