La Cámara de Senadores se convirtió en el escenario de una fuerte disputa interna dentro del oficialismo. Las tensiones de la senadora y jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, ya no se limitan a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La exministra de Seguridad apunta ahora contra la Mesa Política del Gobierno y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, por bloquear las negociaciones con los bloques dialoguistas. El detonante de este cruce fue la suspensión, por cuarta vez, del tratamiento de la modificación a la Ley de Tierras.
El debate por el proyecto denominado Inviolabilidad de la Propiedad Privada busca eliminar el tope vigente del 15% para la venta de territorio nacional a extranjeros. La titular de la bancada oficialista era la encargada de articular los consensos y el quórum. Sin embargo, la intransigencia técnica del Ministerio de Desregulación frente a los cambios propuestos por los gobernadores provinciales terminó por hacer caer la sesión del último jueves.
El choque de estrategias entre Bullrich y Sturzenegger
Para destrabar la iniciativa, Bullrich aceptó una alternativa planteada por los mandatarios provinciales: otorgar a cada distrito la potestad de definir su propio régimen de venta de tierras. Esta concesión no fue aceptada por Sturzenegger, lo que desató el quiebre. Desde el entorno de la senadora consideran que la postura del palacio ministerial «es una discusión sin sentido» debido a que, según argumentan, al final del día «lo pueden hacer igual».
La senadora sostiene que tanto el «Coloso» —como apoda el presidente Javier Milei a su ministro— como la Mesa Política de la Casa Rosada le trabaron los acuerdos parlamentarios que tejió pacientemente durante meses. Por el contrario, desde el Poder Ejecutivo responsabilizan directamente a la legisladora por el fracaso de la sesión y ya diseñan una reconfiguración metodológica para el segundo semestre del año.
Santilli interviene y redefine el armado parlamentario
Ante la falta de resultados en la Cámara alta, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto a Eduardo «Lule» Menem, activaron una reunión de emergencia con los referentes del PRO, Cristian Ritondo y Martín Goerling. La Casa Rosada busca restarle centralidad a Bullrich como nexo exclusivo con las fuerzas aliadas y anunció un cambio de rumbo: tras el receso invernal, los proyectos clave del Ejecutivo ingresarán prioritariamente por la Cámara de Diputados.
En Casa Rosada, junto a Diego Santilli, Martín Goerling y Lule Menem, analizamos la agenda parlamentaria y los desafíos que tenemos por delante.
En el PRO tenemos una convicción clara: hay que blindar el cambio con leyes, instituciones fuertes y acuerdos que le den… pic.twitter.com/oWLjoBGU2V
— Cristian Ritondo (@cristianritondo) July 17, 2026
Esta maniobra pretende intervenir el esquema de 44 voluntades que la jefa del bloque libertario coordinaba entre propios, radicales y provinciales. Pese al avance de la Jefatura de Gabinete, Bullrich mantiene la confianza en el diálogo transversal que edificó en el Senado. La nueva estrategia oficialista obligará a coordinar posiciones de manera más sólida con el partido fundado por Mauricio Macri. Tras la reunión en Casa Rosada, el diputado Cristian Ritondo sentó posición en sus redes sociales:
«En el PRO tenemos una convicción clara. Hay que blindar el cambio con leyes, instituciones fuertes y acuerdos que le den previsibilidad a la Argentina. Seguimos trabajando con responsabilidad para impulsar las reformas que consoliden el orden económico y construyan un país con más desarrollo, inversión y oportunidades», advirtió el legislador bonaerense.
El aviso de sus aliados históricos marca el terreno para los próximos debates sensibles que enviará el Presidente al Congreso, entre los que ya se destaca una reforma integral a la Carta Orgánica del Banco Central.
