En una jornada de alta tensión política y social, la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) llevó adelante un paro nacional con una masiva movilización a Plaza de Mayo.
Durante el acto central, la titular del gremio docente, Sonia Alesso, lanzó un durísimo discurso contra la administración nacional que encabeza Javier Milei, denunciando una “grave crisis presupuestaria”, falta total de diálogo y advirtiendo drásticamente que Argentina “se quedará sin maestros” si no se revierte de inmediato el ajuste sobre el sector educativo.
Salarios congelados, quita del FONID y paralización de obras
Acompañada por los dirigentes Roberto Baradel y Hugo Yasky, Alesso denunció que los educadores perciben actualmente «salarios de hambre» y que la mayoría se encuentra endeudada debido a que los ingresos continúan congelados frente a la inflación. En ese marco, exigió la apertura urgente de la Paritaria Nacional Docente para recomponer el piso salarial federal y reclamó la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), eliminado por el Ejecutivo bajo el argumento del equilibrio fiscal y el ordenamiento del Estado.
La referente sindical arremetió también contra el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, y la Secretaría de Educación, a cargo de Carlos Torrendell, por la nula inversión en infraestructura. Alesso remarcó con dureza que la gestión de Milei «no construyó ni una sola escuela» en lo que va de su mandato, comparando el escenario actual con el deterioro de la década del noventa bajo el gobierno de Carlos Menem, época en la que el Estado Nacional también buscó desresponsabilizarse del financiamiento.
Rechazo al proyecto de esencialidad educativa y la Ley de Libertad Educativa
En otro tramo de su alocución, la Secretaria General de CTERA repudió de manera tajante los intentos oficiales de declarar la educación como «servicio esencial», señalando que dicha medida busca únicamente «bloquear los paros» e intimidar a las organizaciones sindicales mediante la aplicación de multas y amenazas en lugar de convocar a una mesa de concertación.
Finalmente, el gremio ratificó su férrea oposición al proyecto de Ley de Libertad Educativa impulsado por el oficialismo, sosteniendo que la iniciativa atenta directamente contra la gratuidad de la enseñanza y desdibuja el rol indelegable que debe garantizar el Estado en el sistema público.
