El oficialismo en el Senado aceleró el paso para aprobar el ambicioso proyecto del «Súper RIGI», buscando firmar dictamen la próxima semana tras el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía e Inversión, y Legislación General.
La iniciativa impulsada por la Libertad Avanza —diseñada por el Ministerio de Economía para atraer inversiones mínimas de USD 1.000 millones a lo largo de un plazo de 5 años más uno de prórroga— promete 30 años de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria para industrias de frontera tecnológica como la biotecnología, inteligencia artificial y energías renovables, excluyendo infraestructura y recursos naturales preexistentes.
Fuertes críticas ambientales por el consumo hídrico y energético de los data centers
Pese al apuro parlamentario, el Salón Azul fue escenario de durísimas advertencias por parte de especialistas e investigadores sobre los costos ecológicos a largo plazo. Guido Gak, director de Economía de Fundar, exigió controles ambientales anuales sobre el elevado consumo de agua y energía que generan los centros de datos. En la misma línea, Micaela Sánchez Malcolm (exsecretaria de Innovación Pública) y la investigadora Luciana Ghiotto (Conicet) cuestionaron la falta de una política industrial seria, señalando que la norma entrega un «cheque en blanco» a sectores imprecisos a cambio de una oferta laboral sumamente acotada una vez iniciada la operación.
Las advertencias sobre el impacto territorial alcanzaron su punto más crítico con las intervenciones de Florencia Gómez (CEPPAS) y Enrique Viale (Asociación de Abogados/as Ambientalistas). Gómez alertó sobre el riesgo hídrico en provincias como Catamarca y La Rioja, mientras que Viale denunció que la norma atará de manos a siete mandatos presidenciales hasta el año 2056, cediendo soberanía a tribunales extranjeros e imponiendo «zonas de sacrificio» ambientales por tan solo 30 o 40 empleos por proyecto, en beneficio de magnates internacionales como Peter Thiel.
Modificaciones en negociación y el desenlace de la pulseada legislativa
A pesar del rechazo expuesto por los expertos, sectores dialoguistas en la Cámara alta solicitaron retoques puntuales al texto que cuenta con media sanción de Diputados desde el 24 de junio.
El oficialismo acordó realizar una última ronda de expositores la semana entrante para luego habilitar la firma del despacho de mayoría, confiado en blindar los beneficios tributarios y cambiarios para estas megainversiones tecnológicas.
