La CGT cuestionó al Gobierno por el salario mínimo, denunció un «show» y no descartó un paro.
El cotitular de la central obrera, Cristian Jerónimo, justificó el retiro de los representantes gremiales del Consejo del Salario, criticó la propuesta empresaria y adelantó que evaluarán nuevas medidas de fuerza.
Críticas al Consejo del Salario y reclamo de diálogo presencial
Tras la abrupta salida de los referentes gremiales de la última reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, el cotitular de la CGT, Cristian Jerónimo, apuntó con dureza contra el Ejecutivo nacional y la postura empresarial. En declaraciones radiales, el dirigente sindical denunció que el Gobierno utiliza este espacio únicamente para montar «un show» y convalidar decisiones preestablecidas.
«Seguimos aportando a un show que quiere construir el Gobierno, en el que realmente no se discute ni se debate nada» e indicó que la participación sindical solo sirve para que las autoridades impongan «el número que mejor les cierre».
Jerónimo cuestionó además la modalidad virtual del encuentro al exigir un intercambio cara a cara: «No hay ninguna excusa para no juntarse presencialmente». Asimismo, calificó de «irrisoria» la oferta presentada por el sector empresario —de un 1,8% de incremento para septiembre y un 1,7% para octubre—, la cual se ubicaba muy lejos de la pretensión de las centrales obreras de elevar el piso salarial a $911.000 (frente a los $376.600 vigentes) y llevarlo a $993.000 en diciembre.
Plan de acción, huelga y postura oficial de la CGT
De cara a los próximos pasos, el dirigente sindical adelantó que la cúpula de la central obrera se reunirá durante la semana para definir los lineamientos de su plan de lucha. Consultado sobre la posibilidad de convocar a un paro general, Jerónimo aclaró que esa herramienta «nunca se descarta», aunque advirtió que las medidas de fuerza deben estar respaldadas por consensos previos y no son una solución mágica: «Si todos los problemas que tiene la Argentina los resolviéramos con un paro, hubiésemos hecho todos los paros que fueran necesarios».
En la misma línea, la CGT emitió un comunicado oficial titulado “Sin diálogo real no hay acuerdo posible. El salario no puede ser un ingreso de pobreza”, donde ratificó que su portazo en el plenario no significa un cierre al entendimiento, sino una exigencia de negociaciones genuinas que permitan recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores frente a la actual política económica.
