El microcentro porteño enfrenta este jueves una jornada crítica de movilización popular que paralizará la circulación vehicular.
En una acción conjunta de protesta, las cúpulas de la CGT, la UTEP y las dos vertientes de la CTA marcharán de forma masiva hacia las puertas del Ministerio de Economía. La medida tiene como objetivo denunciar el dramático sobreendeudamiento que asfixia a los hogares argentinos y exigir respuestas ante la creciente morosidad crediticia que golpea a los sectores trabajadores.
Puntos de concentración, accesos colapsados y calles cortadas
Las severas complicaciones para circular en la zona del Bajo porteño comenzarán a sentirse con fuerza a partir de las 14:00 horas. Las organizaciones sindicales fijaron dos núcleos estratégicos de reunión para concentrar a las columnas de manifestantes antes de avanzar hacia la sede del Palacio de Hacienda, ubicada sobre la calle Hipólito Yrigoyen al 250, a metros de la Plaza de Mayo.
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Primer punto de concentración: Intersección de Avenida Paseo Colón y Estados Unidos.
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Segundo punto de concentración: Cruce de Avenida Independencia y Avenida Paseo Colón.
Por el despliegue de la protesta, se proyectan interrupciones totales y parciales del tránsito en el cuadrante comprendido entre las avenidas Paseo Colón, Leandro N. Alem, Avenida de Mayo y Belgrano. La movilización impactará de manera directa en el servicio del Metrobús y generará intensas demoras en los accesos clave desde la zona sur del conurbano bonaerense hacia el centro porteño.
Los preocupantes números del BCRA que impulsan el reclamo
La movilización responde al reciente informe oficial difundido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Las estadísticas confirman un alarmante salto en el incumplimiento de pagos de préstamos por parte de las familias, alcanzando un índice del 12,7% a mediados de año y registrando a casi seis millones de personas atrapadas en la morosidad.
Desde las agrupaciones gremiales y los movimientos sociales alertaron que el deterioro sostenido del poder adquisitivo obligó a amplios sectores de la población a recurrir al endeudamiento informal o de alto riesgo para cubrir gastos esenciales de supervivencia cotidiana, tales como la compra de alimentos y la adquisición de medicamentos.
