El consumo de los hogares sufrió un nuevo retroceso en junio tras registrar una baja del 1% interanual y una contracción del 1,6% en la comparación con mayo.
De acuerdo con el Indicador de Consumo (IC) que elabora el Departamento de Economía de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el dato del sexto mes interrumpió la breve racha de dos meses consecutivos con variaciones positivas y retomó la tendencia negativa observada durante el primer trimestre.
En paralelo, la entidad estimó un ingreso nominal promedio por hogar de $3.164.000 para junio, lo que implicó un avance real del 0,8% respecto de mayo. Desde el organismo señalaron que la moderación de precios —con un IPC de junio del 1,9%, la variación mensual más baja desde agosto de 2025— quita presión sobre los ingresos reales de las familias, lo que podría ser clave para reactivar su capacidad de consumo en los próximos meses.
Los sectores más golpeados por la baja en las ventas
El informe de la CAC detalló que la retracción de la demanda se concentró principalmente en tres rubros específicos:
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Transporte y vehículos: Registró la contracción más severa con una caída del 7,4% interanual, explicada en gran medida por la baja del 17,9% en el patentamiento de automóviles. Este sector restó 0,9 puntos al índice general.
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Recreación y cultura: Retrocedió un 8,1% interanual, descontando 0,6 puntos al indicador total.
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Indumentaria y calzado: Anotó un descenso del 4,6% interanual, con un aporte negativo de 0,3 puntos porcentuales.
Por su parte, el conjunto del resto de los rubros cayó un 2% interanual, ubicándose en niveles de consumo similares a los de junio de 2019, antes de la pandemia. En contraposición, el capítulo de vivienda, alquileres y servicios públicos creció un 9,4% interanual, impulsado por un salto del 18,5% en la demanda eléctrica, lo que aportó 1,9 puntos positivos al indicador.
Evolución del crédito y perspectivas
En materia de financiamiento familiar, la CAC describió una tendencia a la baja pero con menor intensidad que en meses previos. Mientras que las tarjetas de crédito, los préstamos personales y los prendarios mostraron un retroceso leve pero sostenido, el crédito hipotecario conservó su trayectoria ascendente de manera atenuada. Esta dinámica impactó de forma directa en el mercado de bienes durables, donde el patentamiento de autos y la venta de electrodomésticos exhiben una contracción moderada, en tanto las escrituras de inmuebles permanecen estables.
A modo de síntesis, la Cámara Argentina de Comercio advirtió que la trayectoria del consumo masivo «pausó su recuperación» y remarcó que la dinámica de los bienes durables, que actuó como motor de crecimiento durante 2024 y 2025, atraviesa actualmente un relativo estancamiento cuya evolución futura resulta incierta.
