En medio de las discusiones internas generadas tras la caída de dos capítulos clave del paquete de Propiedad Privada en el Senado, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se sumará este martes a la reunión de la mesa política en la Casa Rosada.
El objetivo central del encuentro será analizar y definir el futuro de las ambiciosas iniciativas desregulatorias que elabora su cartera.
La asistencia del funcionario responde a la necesidad de coordinar el avance legislativo de un amplio abanico de reformas que abarcan el mercado de capitales, el sector asegurador, el rubro inmobiliario, farmacéutico, cabotaje fluvial, gas licuado de petróleo, industria editorial, traducciones públicas e instrumentos financieros, entre otros.
“En el Ministerio se trabaja en varios proyectos grandes que obviamente hay que ir revisando tema por tema, ver cuáles y cuándo conviene impulsarlos. Eso incluye muchas áreas de Gobierno y sectores privados muy distintos. Se viene trabajando con todos los actores y eso también genera que algunos capítulos avancen con más celeridad que otros y tengan tiempos distintos”, precisaron a la prensa desde el Ministerio de Desregulación.
Cambio de estrategia: el fin de las «leyes ómnibus»
La determinación de examinar en detalle cada paquete normativo cobró impulso luego del tropiezo legislativo en la Cámara Alta, donde el oficialismo debió retirar las modificaciones a la Ley de Tierras y a la Ley de Manejo del Fuego para evitar el rechazo total del proyecto de Propiedad Privada.
El episodio expuso las trabas operativas para negociar proyectos de gran extensión con los bloques aliados. “Las leyes ómnibus con miles de temas mezclados no van más, el popurrí trae problemas”, admitió una calificada fuente gubernamental.
A raíz de esta situación, diversos sectores del Poder Ejecutivo manifestaron reparos ante la dinámica del ministerio desregulador por impulsar medidas sin la supervisión previa del armado político de Balcarce 50.
“Es una decisión no mandar más cosas que no vemos antes”, aseveró un vocero oficial, remarcando la urgencia de evaluar la relación costo-beneficio de cada norma.
En la bancada de La Libertad Avanza (LLA) también se escucharon cuestionamientos hacia el alcance de ciertas medidas: “Una ley ómnibus que se mete con las librerías o las farmacias; que además las regulan las provincias o municipalidades; con las agencias de viajes, las agencias inmobiliarias… Meterte con miles de tipos por cosas menores, que además después la provincia las regula peor, solo para ponerlos en contra nuestra…”, recriminaron desde el espacio parlamentario.
Prioridades legislativas y el respaldo de Javier Milei
Pese a los cortocircuitos, en la Casa Rosada descartaron el archivo de las propuestas de Sturzenegger. En cambio, se acordó revisar sus ejes principales y establecer prioridades en la agenda parlamentaria.
Desde el Gobierno indicaron que el foco a corto plazo estará puesto en:
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Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
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Modificaciones en Inocencia Fiscal.
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Tratamiento del paquete de Propiedad Privada.
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Reforma electoral y el Super-RIGI.
La meta del oficialismo es consolidar estos acuerdos con los gobernadores y bancadas dialoguistas antes de habilitar nuevas discusiones. “Todos los proyectos de ley van a pasar por la mesa política. Esa es la instancia en la que se van a analizar y ordenar las iniciativas”, reiteraron en despachos oficiales.
A pesar de los roces en la coalición de gobierno, el presidente Javier Milei ratificó públicamente su confianza en el ministro. A través de sus redes sociales, el mandatario celebró recientes medidas orientadas a reducir costos en el transporte con su habitual sigla: “TMAP (Todo marcha acorde al plan), VLLC (Viva la libertad carajo)”.
