El local lleva 40 años en la ciudad y atraviesa un escenario complejo a nivel nacional, marcado por la caída del consumo, el incremento de los costos y las dificultades para afrontar las cargas sociales.
El intendente de Trelew, Gerardo Merino, visitó al propietario de La Botica Natural, Luis Ariel Pelayo, con quien abordó la situación que atraviesa el histórico comercio de la ciudad y analizaron alternativas que permitan acompañar su continuidad, cuya problemática principal está relacionada con las cargas sociales y el Formulario 931, una declaración jurada que afronta la firma ante ARCA.

La situación de La Botica se inscribe en un escenario de retracción del consumo que afecta al comercio minorista en todo el país. De acuerdo con datos de CAME correspondientes a julio de 2026, las ventas minoristas PyME registraron una caída interanual del 3,8%, mientras que el acumulado de enero a julio mostró una disminución del 2,7%.
El informe comercial elaborado a partir de datos de la Ventanilla Única indica que entre diciembre y julio se registraron 188 cierres de comercios en Trelew, pero también 201 nuevas aperturas de distintos rubros en el ejido urbano, con especial presencia de comercios de cercanía en los barrios.
En particular, actualmente hay 10 comercios habilitados vinculados al rubro de herboristería en la ciudad, cinco de ellos ubicados en el barrio Centro. A esta oferta se suman sectores específicos de supermercados que comercializan productos del mismo rubro, ampliando las alternativas disponibles para los consumidores.
Desde el Municipio señalaron que estos datos reflejan una dinámica comercial en movimiento, en un contexto nacional de menor consumo y mayores costos para las PyME. En este escenario, el acompañamiento a los comerciantes y la generación de herramientas que permitan modernizar, financiar y fortalecer los emprendimientos forman parte de las alternativas que se buscan impulsar.
La Botica cuenta con 40 años de trayectoria en Trelew y actualmente sostiene dos puestos de trabajo directos y otros dos vinculados de manera indirecta. Según explicó Pelayo, si bien los trabajadores perciben sus salarios en tiempo y forma, el sostenimiento de la estructura comercial se volvió cada vez más difícil debido al incremento de los costos, entre ellos alquiler, servicios y, principalmente, las cargas sociales asociadas al personal.
A esta situación se suma la caída del consumo. Desde el comercio señalaron que, pese a haber reducido los precios, las ventas no aumentaron, en un contexto en el que los consumidores cuentan con menor capacidad de compra. También mencionaron como factores de presión el crecimiento de las ventas online, la competencia dentro del rubro y lo que consideran competencia desleal.
En este marco, Pelayo planteó la necesidad de generar herramientas que permitan a los comercios acceder a financiamiento para mejorar sus condiciones y sostener la actividad. “Lo que sería bueno para los comercios es financiarnos; generar acceso al crédito para poder mejorar”, expresó.
Por su parte, Merino se puso a disposición para acompañar al comercio y trabajar en conjunto en la búsqueda de alternativas. “Estamos para acompañar en gestiones, en modernización, y otras herramientas”, señaló el Intendente, y agregó que el Municipio también se encuentra trabajando en la regulación del mercado feriante.
Durante el encuentro, Merino destacó la importancia de acompañar a los comercios históricos de la ciudad y manifestó su disposición a continuar trabajando junto a La Botica para evaluar posibles herramientas que contribuyan a su continuidad. Y se remarcó que esta semana habrá un nuevo encuentro para pensar juntos alternativas de soluciones, dentro de las posibilidades del Municipio.
