El relato oficial sobre la expulsión masiva de supuestas amenazas extremistas sufrió una drástica aclaración desde los propios micrófonos de la Casa Rosada.
En su habitual conferencia de prensa semanal, el vocero presidencial Adrián Ravier tuvo que matizar de forma contundente los explosivos dichos del presidente Javier Milei, quien había asegurado la expulsión o rechazo de 30.000 “terroristas” en el país. El funcionario terminó reconociendo que dentro de esa impactante cifra oficial se incluye a miles de turistas y viajeros extranjeros que simplemente no cumplían con los trámites o requisitos administrativos para cruzar la frontera.
Las cifras reales del Ministerio de Seguridad al descubierto
Para fundamentar la postura del Ejecutivo, el vocero detalló los datos de un documento oficial elaborado por la cartera que conduce Alejandra Monteoliva. El informe contabiliza exactamente 20.630 casos registrados entre el 1 de diciembre de 2025 y el 13 de septiembre de 2026.
Ravier precisó que el 72,3% de ese universo corresponde a ciudadanos extranjeros inadmitidos o rechazados en los pasos fronterizos al intentar ingresar a territorio nacional. Si bien sostuvo que dentro del grupo existen «perfiles de riesgo» con antecedentes penales o condenas, admitió sin rodeos que una gran parte corresponde a personas que tan solo «no cumplen con los requisitos para ingresar a la Argentina». Respecto a los efectivamente expulsados, indicó que el 84,2% eran personas bajo alerta roja de Interpol o extraditados, predominando ciudadanos provenientes de Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Colombia.
Sin pruebas de células extremistas y cambios en la Quinta de Olivos
Al ser acorralado por las preguntas de los periodistas sobre si los contabilizados pertenecían a alguna célula radical o habían ejecutado actos de violencia, Ravier no pudo nombrar a ninguna organización ni citó investigaciones judiciales vigentes. «En todo caso son posibles terroristas o personas que pueden amenazar la seguridad nacional de alguna manera o, en todo caso, personas que por distintas razones no ingresan», se justificó el funcionario. Para explicar por qué Milei habló de 30.000 casos, sostuvo que el mandatario sumó unas 10.000 personas rechazadas o expulsadas en un período previo al del informe oficial.
Pese a las idas y vueltas con los números, el vocero defendió la nueva política migratoria asegurando que antes de diciembre de 2023 «la Argentina en sus fronteras nacionales era un colador». Finalmente, sobre el refuerzo de la custodia en la Quinta de Olivos, aclaró que responde a «amenazas a funcionarios de primer nivel» y al despliegue preventivo ante la llegada en noviembre del papa León XIV, desvinculando estos protocolos del conteo de migrantes rechazados.
