El presidente brasileño emitió un fuerte mensaje por cadena nacional en el marco de la gesta patria, defendiendo la autodeterminación comercial y el control soberano sobre los recursos naturales como el petróleo y los minerales críticos
Las declaraciones se producen tras las recientes presiones arancelarias impulsadas desde Estados Unidos.
Soberanía económica y rechazo a las presiones externas
En el marco de los festejos conmemorativos por el Día de la Independencia de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva dirigió este lunes un vehemente mensaje a la ciudadanía transmitido por cadena nacional. En un discurso atravesado por la coyuntura de tensión política y comercial con la administración estadounidense de Donald Trump, el jefe de Estado defendió la autonomía geopolítica del país sudamericano.
«No podemos agachar la cabeza ante potencias extranjeras que quieren convertir nuevamente a Brasil en una colonia. No somos una colonia y no seremos colonia de nadie», enfatizó el mandatario.
Lula remarcó que defender la soberanía nacional implica velar por la custodia del territorio, el cuidado ambiental y el dominio exclusivo sobre las riquezas estratégicas, citando en particular los yacimientos hidrocarburíferos y el marco legal para el aprovechamiento de los minerales críticos y tierras raras. «Son recursos naturales que, como nuestro petróleo, deben utilizarse para el desarrollo de tecnología de vanguardia y la generación de empleos de calidad en Brasil», argumentó.
Defensa del libre comercio multilateral
El pronunciamiento presidencial adquiere especial relevancia en el escenario preelectoral previo a las elecciones generales del 4 de octubre y luego de que Washington impusiera un nuevo incremento arancelario a productos de exportación brasileños.
A su vez, el mandatario rechazó cualquier condicionamiento externo sobre la política de alianzas e intercambios de su gestión:
«Brasil trabaja por la paz mundial y la armonía entre las naciones. Defendemos el libre comercio. Ningún gobernante extranjero tiene derecho a decirnos a quién podemos comprarle algo y a quién podemos venderle algo. Somos un país soberano, y nuestras decisiones nos pertenecen a nosotros y a nadie más«, sentenció.
