La escalada diplomática tras la cadena nacional del presidente Javier Milei provocó una inmediata y despectiva respuesta desde las Islas Malvinas.
El titular de la Asamblea Legislativa del archipiélago, Jack Ford, le restó dramatismo a los anuncios oficiales y al endurecimiento del discurso argentino al asegurar de forma tajante: «No estamos preocupados por las declaraciones del presidente de Argentina». El funcionario isleño afirmó durante una entrevista con medios británicos que la comunidad local está sumamente acostumbrada a las posturas que emanan desde Buenos Aires y que el mensaje de los habitantes se mantendrá inalterable con el paso del tiempo.
«Estamos acostumbrados a las amenazas»: el desprecio por las sanciones petroleras
Al ser consultado puntualmente por la batería de sanciones dirigidas a las compañías hidrocarburíferas que operan de manera ilícita en el archipiélago, Ford minimizó el impacto de las iniciativas legislativas del Ejecutivo nacional. «Nuevamente lo mismo, estamos acostumbrados a las amenazas de Argentina. Estas amenazas para las empresas que operan en la industria del aceite no son nada nuevo», aseveró la autoridad isleña. Asimismo, remarcó que el desarrollo económico del territorio no se verá alterado, señalando que «siempre hemos podido seguir operando y prosperando pese a esas amenazas. Así que seguiremos haciendo lo mismo».
Neutralidad de EE. UU. y el alineamiento inquebrantable con Londres
Respecto a las especulaciones sobre un eventual giro diplomático del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a favor del reclamo argentino, Ford aclaró que la postura de Washington continúa siendo la misma de siempre. Recordó que tras la circulación de un correo del Pentágono, «el Departamento de Estado confirmó varias veces que la posición de EE. UU. es la neutralidad». Por último, reafirmó su absoluta subordinación a la Corona británica: «Nuestra relación más importante es con el gobierno de Gran Bretaña. El compromiso del Reino Unido con las Malvinas es inquebrantable, somos británicos y seguiremos siéndolo mientras los isleños de las Malvinas deseen ser británicos».
