La Cancillería peruana confirmó la medida tras denunciar la postura nuclear de Teherán, los bloqueos al comercio marítimo en el estrecho de Ormuz y el deterioro de la democracia. Las relaciones consulares se mantendrán vigentes
Un giro en la política exterior peruana
El Gobierno de la República del Perú, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori, anunció formalmente este martes la ruptura de sus relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán. A través de un comunicado emitido por la Cancillería, la administración sudamericana fundamentó la determinación en la defensa del derecho internacional, el pacifismo y el compromiso con los valores democráticos.
El comunicado oficial fundamentó la medida señalando que el país observa con profunda preocupación que Teherán «incite a la violencia y a la escalada de conflictos en el Medio Oriente», sumado a los reiterados cuestionamientos hacia el régimen irani formulados por distintos organismos de las Naciones Unidas.
Cuestionamientos al programa nuclear y la libre navegación
Entre los principales argumentos presentados por la diplomacia peruana se destacan la falta de cooperación de Irán con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y las interferencias en el comercio global:
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Bloqueo de inspecciones: Se acusa a Teherán de impedir el acceso de auditores de la OIEA a sus instalaciones nucleares, dificultando las tareas de control de proliferación de armamento.
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Tránsito en el estrecho de Ormuz: El Ejecutivo peruano denunció la disrupción del comercio marítimo en dicha vía desde marzo de 2026, señalando que estas acciones vulneran la libertad de navegación y el paso comercial internacional.
Continuidad de la vía consular
A pesar del quiebre en el plano diplomático, el gobierno peruano aclaró que la medida no implica la ruptura de las relaciones consulares, amparadas en la Convención de Viena de 1963, a fin de garantizar la atención y protección de los ciudadanos de ambas naciones. La notificación formal fue enviada a la representación iraní acreditada en Ecuador, la cual actúa de forma concurrente para el territorio peruano.
