En un desenlace dramático y electrizante, la Selección Argentina Sub 19 logró una clasificación heroica a la gran final por la medalla dorada en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026.
Cuando la tensión apretaba en las tribunas del Coloso Marcelo Bielsa y el cruce semifinal ante Perú parecía encaminarse inevitablemente a la definición por penales, una volea descomunal al minuto 90 desató la locura albiceleste y transformó los insultos del público en una ovación inolvidable.
De la hostilidad a la gloria en el minuto 90
El encargado de vestirse de héroe fue Santiago Espíndola, un volante de apenas 17 años oriundo de la localidad bonaerense de Rojas. Con el reloj clavado en el tiempo reglamentario, el mediocampista sacó un tremendo derechazo que venció la resistencia peruana y selló el 1-0 definitivo para el elenco conducido por Diego Placente. La agónica conquista logró silenciar los duros cánticos de disconformidad que bajaban desde las gradas de la cancha de Newell’s para transformarlos de inmediato en aplausos masivos hacia el seleccionado nacional.
El futbolista de la Reserva de River Plate venía sumando rodaje en el certamen tras ingresar 31 minutos en la caída frente a Paraguay y completar 81 en la igualdad ante Venezuela, siendo el duelo contra la Bicolor su primera titularidad completa. Al finalizar el partido, Espíndola mantuvo los pies sobre la tierra en zona mixta: «El equipo está bien y preparado. Solo queda recuperar y esperar el ganador, sea quien sea vamos a entrenar y a dar el máximo siempre», remarcó, a la espera del choque por el oro de este viernes frente al vencedor de la otra semifinal entre Chile y Paraguay.
El pibe de los 100 millones de dólares que enamoró a Gallardo
La irrupción de Espíndola no es casualidad para los conocedores del fútbol juvenil. El mediocampista, que se define como un futbolista de «buen control de pelota, primer pase seguro, inteligente en la toma de decisiones y con capacidad para manejar ambos perfiles», ya sabe lo que es dar vueltas olímpicas bajo el mando de Placente tras ganar el Torneo de L’Alcudia el año pasado. Capaz de desempeñarse como enganche, volante central o mediocampista tradicional, disputó 20 encuentros este año con la Reserva del «Millonario», anotando incluso el descuento en la final del Torneo Apertura ante Racing. Su enorme proyección llevó a que Marcelo Gallardo lo sume a las prácticas del plantel profesional en febrero y a que la dirigencia de Núñez le firme en abril un contrato hasta diciembre de 2030 con una impactante cláusula de rescisión de 100 millones de dólares.
Junto a él también brilla en la Selección otra de las grandes gemas formadas en River que posee una cláusula blindada idéntica: el chaqueño Felipe Esquivel. El atacante cuenta con un recorrido destacado en las juveniles nacionales, incluyendo un recordado golazo que eliminó a Brasil en el Sudamericano Sub-15 de 2024. Ambas promesas encabezarán ahora el sueño argentino de subirse a lo más alto del podio suramericano este viernes.
