El Ministerio de Defensa británico confirmó la sustitución de los cuatro cazas Typhoon desplegados en el archipiélago por aeronaves de segunda fase dotadas con radar y armamento más avanzado. La decisión coincide con los dichos de Donald Trump, quien calificó la disputa como un “desastre potencial”.
El Gobierno del Reino Unido anunció la renovación de su flota de combate estacionada en las Islas Malvinas, en el marco del sostén de su presencia militar en el Atlántico Sur y la histórica disputa de soberanía con la Argentina.
La medida contempla el reemplazo de los cuatro cazas Typhoon Tranche 1 que prestan servicio en el Escuadrón 1435 del archipiélago por cuatro unidades Typhoon Tranche 2, caracterizadas por contar con radares y sistemas de armamento de mayor desarrollo tecnológico.
El ministro de Estado para la Preparación de la Defensa y la Industria británico, Luke Pollard, detalló la operación al responder una consulta del parlamentario conservador Ben Obese-Jecty:
“Los cuatro aviones Typhoon de la Tranche 1 actualmente asignados a las Fuerzas Británicas en las Islas del Atlántico Sur serán sustituidos por cuatro aviones Typhoon de la Tranche 2 procedentes de la flota existente”.
Plazos de la rotación y alcance operativo
Según precisó el funcionario británico, la «rotación de aviones está programada para finales de noviembre o principios de diciembre de 2027». Una vez que las unidades de la Tranche 1 aterricen en suelo británico, «serán dadas de baja del registro de la Autoridad de Aviación Militar e iniciarán el proceso de retirada de servicio».
Especialistas del portal especializado UK Defence Journal señalaron que el recambio implicará “una mejora de las capacidades” militares del Reino Unido en la región. No obstante, aclararon que los aviones “se extraen de la flota existente en lugar de ser de nueva producción, lo que significa que los aviones provienen de otras unidades en el orden de batalla de la Real Fuerza Aérea”.
Las advertencias de Donald Trump desde Europa
Las novedades militares se producen días después de las manifestaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante una gira por Dublín abordó la tensión bilateral entre la Argentina y el Reino Unido por el archipiélago atlántico.
El mandatario estadounidense calificó el diferendo territorial como un «desastre potencial» y ofreció su mediación en caso de un pedido formal:
“Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese desastre potencial, pero si lo hacen, probablemente podré solucionarlo”.
Asimismo, el líder republicano sostuvo que la Argentina y el Reino Unido son dos naciones que se encuentran «enfadadas» entre sí, luego de haber sugerido previamente la posibilidad de retirar el respaldo histórico de Washington a la posición de soberanía británica sobre las islas.
