La liquidación del instituto de las Fuerzas Armadas y de Seguridad busca sanear un pasivo superior a los $200.000 millones. La cobertura médica se dividirá en dos nuevos organismos estatales bajo la órbita de Defensa y Seguridad.
El Gobierno nacional oficializó la disolución y liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA). La medida se enmarca en una profunda reestructuración del sistema de salud estatal, motivada por una severa crisis financiera y recurrentes fallas en las prestaciones médicas para el personal militar y de las fuerzas de seguridad federales.
La reforma disuelve el organismo centralizado y contempla la creación de dos entidades independientes con el objetivo de separar la administración de los recursos y mejorar la atención de las prestaciones.
La nueva estructura: OSFA y OSFFESEG
El proceso de liquidación establece la transferencia de recursos, bienes y afiliados a dos instituciones creadas para asumir la cobertura médica según la fuerza de origen:
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Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA): Funcionará bajo la órbita del Ministerio de Defensa y brindará cobertura médica al personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Argentina.
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Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG): Quedará bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional y prestará servicios a los integrantes de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina.
Desde el Ejecutivo ratificaron que el reordenamiento no implica la pérdida de la cobertura sanitaria para los beneficiarios, quienes mantendrán la continuidad prestacional de forma automática dentro del esquema que corresponda a su fuerza.
Pasivo millonario y reclamos prestacionales
La decisión de disolver el instituto se adoptó tras registrarse una deuda acumulada superior a los $200.000 millones. Este abultado pasivo generó constantes cortes en los servicios de las entidades prestadoras, dificultades operativas y severas demoras en el acceso a medicamentos y tratamientos de alta complejidad para miles de familias de uniformados.
En el transcurso de octubre, el Gobierno nacional anunció que afrontará compromisos financieros pendientes para sanear las cuentas de la entidad saliente y normalizar en forma gradual la red de atención médica.
Incertidumbre laboral por el traspaso de personal
El proceso de liquidación abrió un escenario de inquietud entre el personal administrativo y los gremios que representan a los trabajadores de la sanidad estatal.
Si bien la normativa prevé el traspaso de personal y bienes hacia las nuevas estructuras de la OSFA y la OSFFESEG, las organizaciones sindicales manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que se produzcan reducciones de personal, despidos o situaciones de desprotección para aquellos empleados que no resulten absorbidos por los nuevos esquemas ministeriales.
El principal reto de las autoridades será estabilizar las prestaciones médicas en todo el país sin interrupciones durante el período de transición, al tiempo que se resuelven las deudas pendientes con la red de prestadores privados y la situación laboral de la plantilla.
