Una verdadera hazaña de la ingeniería moderna transforma el paisaje patagónico y proyecta a la Argentina hacia la cima del mercado energético global.
Con la construcción de un impresionante oleoducto de 437 kilómetros, estaciones de bombeo de alta potencia, seis tanques gigantescos de almacenamiento y una terminal marítima capacitada para operar con los buques petroleros más colosales del mundo, el megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) busca unir la rica cuenca neuquina con las costas atlánticas de Río Negro para abrir una ruta directa de exportación internacional.
El despliegue técnico involucra una compleja logística en un territorio desafiante caracterizado por vientos extremos y clima cambiante. La obra ya acumula cerca de ocho millones de horas de trabajo con picos de contratación simultánea que alcanzaron los 2.000 operarios. Profesionales como el ingeniero Danilo Mengarelli, coordinador de Proyectos de OPS en la Estación 1 de Bombeo de Chelforó, destacan el orgullo de formar parte de una infraestructura que marcará un antes y un después en el desarrollo energético del país.

Un recorrido de 437 kilómetros y tecnología de punta hasta el mar
El trazado del oleoducto inicia su trayectoria en la Estación Cabecera de Allen, ubicada en el Alto Valle rionegrino, y se extiende hasta la Terminal Onshore de Punta Colorada sobre el océano Atlántico. A 110 kilómetros del inicio, en la estación de Chelforó, la presión del crudo se incrementa para impulsarlo a lo largo de los 327 kilómetros restantes. Con un diámetro de 30 pulgadas, la cañería debió superar más de 76 cruces especiales entre rutas, arroyos, canales y el propio río Negro —pasando 20 metros por debajo de su lecho—, requiriendo más de 35.000 soldaduras de máxima precisión.
En la costa rionegrina de Punta Colorada, la infraestructura en tierra se enlaza con seis tanques de acopio y un complejo marino conectado a dos monoboyas situadas a siete kilómetros mar adentro. Este sistema está diseñado para cargar embarcaciones de la categoría VLCC (Very Large Crude Carriers), los buques de mayor porte a nivel internacional, permitiendo que el crudo de Vaca Muerta llegue sin escalas a los mercados más exigentes del planeta.

Inyección económica millonaria e impacto social en Río Negro
La ejecución de VMOS no solo representa un salto cuantitativo para la industria petrolera, sino que impulsó un motor económico sin precedentes en la provincia de Río Negro. El proyecto generó una inyección directa de más de US$ 240 millones en la economía rionegrina. Asimismo, las pymes y empresas contratistas locales proveyeron cerca del 80 % de los servicios requeridos, alcanzando un valor superior a los US$ 400 millones al sumar tareas de alta complejidad prestadas por firmas como Fricsa, ECD Sur, Energisur, Provisión de Hormigón GYM, Prear, El Fortín, SAPSA, Pataco Construcciones e Hidrofrac.

Expertos del sector como Hernán Romar, gerente de Proyectos en AESA, y Augusto “Nino” Castagnino, director general de Operaciones (COO) de VMOS, coincidieron en que se trata del desarrollo de transporte más imponente en la historia argentina. La puesta en marcha del sistema no solo resolverá un cuello de botella logístico estratégico para Vaca Muerta, sino que transformará de forma permanente el perfil productivo y la vida de miles de familias patagónicas.

