Con una concurrencia histórica que superó el 66% a horas del cierre de las urnas, el primer ministro busca la reelección tras el impacto de los conflictos en Medio Oriente y las fallas de seguridad del 7 de octubre de 2023. La Argentina sigue de cerca el resultado por su alineamiento geopolítico.
Israel vive una jornada electoral decisiva este martes para definir la composición de la Knéset y la continuidad del primer ministro Benjamin Netanyahu. Marcados por una participación histórica que alcanzó el 66,7% a las 18 (hora israelí) —el registro más alto desde que se miden datos por hora en 1973—, los comicios representan el primer juicio de las urnas a la gestión oficialista tras el conflicto en Gaza y la escalada regional en Medio Oriente.
El desarrollo de la jornada no solo concentra la atención de las potencias globales, sino también de la Casa Rosada. El presidente argentino Javier Milei sigue el proceso de cerca, dado que ha construido su agenda de política exterior sobre una estrecha alianza con Netanyahu y con el mandatario estadounidense Donald Trump.
Participación récord y cruces por el horario de votación
Con un padrón de 7,3 millones de ciudadanos habilitados y 38 listas en competencia para superar el umbral electoral del 3,25%, la concurrencia superó holgadamente los guarismos de las elecciones de 2022. Hacia las 16 (hora local), más de 4 millones de votantes ya habían emitido su sufragio.
En el tramo final de la jornada, el partido oficialista Likud intentó impulsar una extensión en el horario de cierre de los colegios electorales.
«El Likud ha presentado una solicitud para ampliar el horario de votación. ¡Salgan a votar Likud!», difundió la fuerza política del primer ministro a través de un comunicado.
Sin embargo, el Comité Central de Elecciones (CEC) aclaró que no recibió ningún pedido formal y desestimó modificar el límite de las 22 horas. La iniciativa generó un duro rechazo por parte de la oposición encabezada por el partido Yashar!, liderado por el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot.
Desde el espacio opositor sostuvieron que la solicitud buscaba «sentar las bases para cuestionar la integridad de las elecciones» y acusaron a Netanyahu de «continuar difundiendo falsedades» durante el acto eleccionario.
Un liderazgo desgastado por la seguridad y las tensiones geopolíticas
Netanyahu enfrenta estas elecciones en una posición compleja, cruzada por las secuelas de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, la posterior ofensiva militar y las críticas por los fallos de seguridad. A las presiones internas por la creación de una comisión independiente de investigación y los juicios por corrupción que pesan en su contra, se suma un creciente aislamiento diplomático internacional.
El bloque derechista y religioso que lidera el actual primer ministro mide fuerzas contra una oposición cuyo principal referente es Eisenkot, quien integró el gabinete de guerra hasta su renuncia en 2024 antes de fundar su espacio político.
Para el Gobierno argentino, el desenlace en Israel constituye un test clave para su red de alianzas internacionales, en particular tras el revés político que significó la derrota de Flávio Bolsonaro en Brasil frente a Luiz Inácio Lula da Silva, a quien Milei había respaldado de forma explícita.
Definición parlamentaria y el escenario de coaliciones
Para gobernar en el sistema parlamentario unicameral de la Knéset, cualquier espacio requiere alcanzar un mínimo de 61 escaños sobre los 120 totales. Si bien los boca de urna brindarán una primera tendencia al cierre de la jornada, la conformación definitiva del Ejecutivo dependerá de la negociación de pactos y alianzas que se desarrollarán en los días posteriores.
