La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) resolvió aplicar una sanción económica de 602 euros al FC Barcelona tras constatar irregularidades en los contactos entablados con el delantero argentino Julián Álvarez.
La resolución se originó a partir de una denuncia formal presentada por la directiva del Atlético de Madrid, club dueño de la ficha del atacante de 26 años con contrato vigente hasta junio de 2030.
El dictamen reflotó un antecedente registrado en 2019 entre ambas instituciones, cuando el Comité de Competición aplicó una penalización similar de 300 euros al Barcelona por avanzar de manera indebida en las tratativas por el francés Antoine Griezmann.
«Cualquier institución interesada en contratar a un futbolista con contrato vigente debe notificar formalmente y por escrito a la entidad dueña de sus derechos antes de iniciar cualquier tipo de contacto con el jugador», sostiene el Reglamento de Competiciones de la RFEF amparado en el código de la FIFA.
Encuadre disciplinario, antecedente histórico y presente del delantero
El fallo administrativo del organismo español cierra la controversia institucional entre el «Colchonero» y el conjunto culé:
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Fundamento de la sanción: Al no registrarse competencia directa de la FIFA por tratarse de dos entidades bajo la misma jurisdicción nacional, el tribunal de la RFEF aplicó el Artículo 133 del Código Disciplinario, el cual tipifica las faltas leves y el incumplimiento de obligaciones reglamentarias.
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Monto simbólico: Si bien la cifra de 602 euros resulta irrisoria para las finanzas del fútbol profesional, el fallo sienta un precedente de reincidencia en la conducta negociadora de la dirigencia catalana.
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Actualidad deportiva en Madrid: Ajeno al diferendo administrativo, el delantero cordobés viene de convertir el gol del triunfo para el Atlético de Madrid frente al Deportivo La Coruña el último fin de semana, reencontrándose con la afición rojiblanca.
Con la expedición de la resolución federativa y el pago de la multa estipulada, la investigación iniciada a mitad de temporada queda formalmente archivada por la autoridad deportiva.
