La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, volvió a destacar el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. Remarcó que la disciplina presupuestaria sienta las bases de la estabilidad macroeconómica y confirmó que la tercera revisión del programa habilitará desembolsos hacia fin de año.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ponderó públicamente el desempeño presupuestario y el programa de ordenamiento económico que lleva adelante la Argentina. Durante su intervención en la Conferencia Internacional de Banca organizada por el Banco Santander, la titular del organismo multilateral aseguró que el país se encamina a consolidar su estabilidad financiera.
“Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello”, sostuvo la economista búlgara en un panel compartido con la presidenta de la entidad bancaria, Ana Botín.
En ese marco, la titular del Fondo incluyó a la Argentina entre las naciones que lograron reestructurar de manera rigurosa sus políticas presupuestarias tras atravesar profundos escenarios de crisis.
Cuestionamiento al populismo y avances en el acuerdo
Durante la exposición, Georgieva enfatizó la prioridad de sostener la disciplina fiscal como pilar fundamental del desarrollo y cargó de manera categórica contra las políticas expansivas sin sustento presupuestario:
“El populismo trae pobreza; hay que cortarle la cabeza al populismo”, sentenció la máxima autoridad del FMI.
El respaldo institucional coincide con la aprobación técnica de la tercera revisión del programa vigente entre la Argentina y el organismo internacional. Tras la ratificación formal por parte del Directorio Ejecutivo, el aval técnico habilitará un desembolso estimado en 900 millones de dólares hacia comienzos del mes de diciembre.
Advertencias sobre la deuda global e Inteligencia Artificial
Más allá del análisis sobre la coyuntura argentina, la titular del FMI expuso una visión de cautela respecto del panorama financiero internacional. Advirtió que la deuda pública global se aproxima al 100% del Producto Interno Bruto (PIB), impulsada por los déficits fiscales de economías centrales como Estados Unidos.
Asimismo, planteó reparos sobre los impactos en el mercado laboral y la estabilidad bursátil de la inteligencia artificial, estimando que la tecnología afectará al 40% de los empleos mundiales en un lapso de 3 a 5 años. Pese a dichos riesgos, el organismo mantiene una proyección de crecimiento económico global del 3,1%, apuntalado por el dinamismo del sector privado y el avance tecnológico.
