Argentina se prepara para un despliegue logístico y de seguridad sin precedentes ante la llegada del papa León XIV.
El Pontífice arribará al país el próximo domingo 8 de noviembre a las 16:30 al Aeroparque Jorge Newbery, donde será recibido formalmente por el presidente Javier Milei. Ante la movilización masiva de millones de fieles en Buenos Aires, Córdoba y Luján, las autoridades confirmaron que habrá un refuerzo drástico en las frecuencias de colectivos, trenes y subtes, acompañado por rigurosos esquemas de control vehicular.
Un operativo colosal entre fuerzas de seguridad, Nación y provincias
El diseño organizativo contempla una articulación directa entre la Iglesia Católica, el Gobierno nacional, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los gobiernos provinciales y municipales implicados. Monseñor Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro y coordinador general del evento, enfatizó la trascendencia del diálogo institucional y remarcó la necesidad de mantener un trabajo colaborativo más allá de las diferencias políticas. Pizarro reveló además que las tareas de planificación estratégica comenzaron el pasado 13 de febrero en la Cancillería, mucho antes de la confirmación oficial del itinerario papal.
La jornada del lunes posterior al arribo fue declarada feriado nacional para favorecer el traslado de los asistentes. A pesar del incremento en el servicio de transporte público, la organización advirtió que los devotos deberán caminar entre 10 y 40 cuadras para acceder a los perímetros autorizados. En la Capital Federal, León XIV transitará cerca de 20 cuadras a bordo del Papamóvil sobre la avenida del Libertador hasta el escenario montado junto al Monumento de los Españoles. Los predios estarán segmentados en corrales vallados con capacidad de 500 a 1.000 personas, reservando los sectores contiguos al altar para autoridades religiosas, políticas y personas con discapacidad.
Agenda de alto impacto institucional y recorridos multitudinarios
Las actividades en la Ciudad de Buenos Aires darán inicio con un homenaje al general José de San Martín en la plaza homónima. A continuación, el Papa concurrirá a la Casa Rosada para sostener una audiencia privada de 20 minutos con Javier Milei, previa a una reunión ampliada en el Palacio Libertador junto a gobernadores, legisladores, miembros del Poder Judicial y diplomáticos. La jornada cerrará por la noche con un masivo encuentro juvenil en la zona del Monumento de los Españoles, precedido por una caravana en Papamóvil.
El martes, la comitiva se trasladará a Córdoba para una misa pactada a las 10:00 en el predio de Fadea, con vigilia autorizada desde la noche anterior y una recorrida previa de media hora en vehículo descubierto. Tras la ceremonia y un trayecto de tres kilómetros por la capital provincial, el Santo Padre acudirá al Arzobispado y culminará en la Catedral con un encuentro dedicado a sacerdotes, religiosos y seminaristas.
Cierre en Luján y medidas de contingencia para la masa de fieles
El miércoles, posterior a un paso por el barrio porteño de Villa Devoto, el Pontífice se dirigirá a la ciudad de Luján para presidir una misa a las 10:00. El trayecto en Papamóvil abarcará 2,9 kilómetros desde la ruta 7 hasta la emblemática Basílica, apoyado por una infraestructura que incluye pantallas gigantes, sistemas de amplificación de sonido, puestos de hidratación y sanitaria con baños químicos.
Los estacionamientos habilitados en Luján se situarán a una distancia de entre 5 y 6 kilómetros del casco histórico, obligando a los concurrentes a realizar el tramo final a pie. Aunque se dispondrá de un servicio de colectivos especiales destinado a adultos mayores o personas con movilidad reducida, la coordinación aclaró que no tendrá la capacidad logística para transportar a la totalidad de la multitud.
