La trágica muerte de Jesús de Miguel Alameda, delantero del CD Tenerife, tras un fuerte impacto en el pecho durante un encuentro frente al Andorra y su arquero Jesús Owono, ha conmocionado al deporte internacional y reabierto la discusión sobre los límites en las jugadas divididas y las sanciones aplicables.
El fatídico episodio ocurrió en pleno desarrollo del encuentro, cuando el guardameta abandonó su área en una acción que terminó en un choque letal. Tras el impacto, el atacante de 30 años quedó inconsciente sobre el césped, lo que obligó a una rápida intervención del personal sanitario en el terreno de juego. Por la gravedad de la acción, el árbitro expulsó de manera inmediata a Owono, quien abandonó la cancha sin protestar.
El reglamento de la RFEF y las consecuencias legales
El suceso puso bajo la lupa los criterios de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en cuanto a la intensidad en la disputa del balón y la protección de la integridad física de los futbolistas. La Regla 12, que regula las faltas y la conducta incorrecta, diferencia claramente entre acciones imprudentes, temerarias y aquellas donde se emplea fuerza excesiva, un factor determinante para justificar la tarjeta roja directa.
Sin embargo, el alcance del caso traspasa el ámbito deportivo y abre un interrogante en el plano judicial: ¿puede considerarse un delito? Para establecer una responsabilidad penal, los especialistas señalan que los hechos deben encajar en un tipo delictivo específico.
En este escenario entra en análisis el artículo 142 del Código Penal español, que contempla el homicidio por imprudencia. La modalidad grave prevé penas de uno a cuatro años de prisión, mientras que la variante menos grave contempla multas de tres a 18 meses. No obstante, los expertos jurídicos recalcan que todo dependerá de los informes médicos oficiales y de comprobar el nexo causal directo entre el impacto físico y el fallecimiento.
Por otra parte, el panorama legal cambiaría de forma radical si se lograra demostrar una conducta intencionada, lo cual tipificaría el caso como homicidio doloso bajo el artículo 138 del Código Penal, un delito castigado con penas de 10 a 15 años de cárcel.
El dolor del CD Tenerife y el pedido de privacidad
Tras confirmarse la lamentable noticia, la institución blanquiazul emitió un desgarrador comunicado para expresar su luto y solidaridad con el entorno del jugador.
“No hay palabras de consuelo; no hay absolutamente nada que mitigue este sentimiento repleto de tristeza. Estamos junto a su desolada familia, junto a sus seres queridos, junto a todo el tinerfeñismo que hoy llora por este cruel desenlace”, manifiesta el escrito oficial.
Asimismo, la entidad trasladó el mensaje de los allegados del delantero:
“La familia de Jesús de Miguel agradece todas y cada una de las muestras de apoyo recibidas, e igualmente solicita, de corazón, máximo respeto a su privacidad, en estos terribles momentos”.
