Un tenso cruce institucional pone en jaque las expectativas del abastecimiento hídrico en la ciudad del golfo.
Mientras se debate públicamente el impacto de la planta desalinizadora, las autoridades encargadas de los servicios salieron a poner paños fríos con una advertencia técnica contundente. El presidente del Consejo de Administración de Servicoop, Jorge Ferrari, advirtió que disponer de más volumen para la red urbana exige no solo trámites formales sino también una importante infraestructura. “Si no solicita la baja de demanda no va a haber más agua”, sentenció el titular de la cooperativa al abordar la polémica en torno a la planta desalinizadora.
Reducción de demanda sin pedido formal y la exigencia de obras clave
Ferrari explicó que Servicoop cuenta actualmente con instalaciones para suministrar un cupo de 1.500 metros cúbicos diarios a un usuario específico. Sin embargo, aclaró que ese caudal no pasará automáticamente a la red comunitaria. Hasta el momento, la cooperativa no ha recibido ningún pedido formal de reducción de consumo por parte de la empresa vinculada al proyecto.
“Estamos frente a un hecho nuevo, nosotros creemos que debe ser la comunidad la que tenga prioridad, pero lo que hay en discusión son requisitos que no se han cumplido respecto de autorizaciones. Se está hablando de más agua para la ciudad, pero no dicen cómo”, recriminó el presidente. Asimismo, remarcó que aun si se concreta el trámite formal de baja, resultará indispensable ejecutar trabajos de infraestructura para volcar esos 1.500 metros cúbicos diarios al sistema, reclamando precisiones sobre las inversiones necesarias.
Nueva conducción en Servicoop y la planificación de los servicios
Estas declaraciones se dieron tras la primera reunión de trabajo de la nueva conducción del Consejo de Administración, desarrollada este martes tras los cambios de roles definidos en la asamblea del pasado viernes. Ferrari señaló que se encuentran reorganizando funciones y procesos internos, pero garantizó que la prioridad de la gestión será la comunidad y la articulación con las instituciones locales.
Finalmente, el dirigente aclaró que la cooperativa no se opone a las nuevas tecnologías ni a las inversiones productivas, siempre que se coordinen con la planificación de los servicios. “De nada sirve a la comunidad que esa inversión no se traduzca en un beneficio real para la ciudad”, concluyó, destacando el valor del equipo técnico para afrontar el crecimiento urbano de Puerto Madryn.
