Close Menu
  • Municipios
    • Comodoro Rivadavia
    • Trelew
    • Puerto Madryn
    • Rawson
    • Cordillera
  • Patagonia
    • Chubut
    • La Pampa
    • Neuquén
    • Río Negro
    • Santa Cruz
    • Tierra del Fuego
  • Policiales
  • Política
  • Judiciales
  • Economía
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Patagonia
  • Energía
    • Petróleo
    • Minería
  • Turismo
  • Pesca
  • Deportes
  • Tecnología
  • Curiosidades
Facebook X (Twitter) Instagram
Tendencia
  • ANSES inicia el pago de la Ayuda Escolar 2026: quiénes cobran
  • Tras el fin del cepo, los argentinos usaron los dólares en viajes, ahorro y deudas
  • Un récord histórico: en diciembre rebotaron casi 120.000 cheques por falta de fondos
  • Compras escolares: comerciantes advierten que las librerías son hoy el sector más barato frente a servicios y alimentos
  • Comodoro Rivadavia: Vecinos del barrio Médanos se organizan para defender sus casas frente al peligro del cerro Hermitte
  • Escándalo en redes: un asesor de Caputo afirmó que el asado cuesta $11.000 y lo cruzaron con los precios reales
  • Incendio en el Parque Los Alerces: más de 500 personas y veinte medios aéreos continúan con el combate del fuego
  • Vuelve el juicio de los Cuadernos: el martes se reanuda la megacausa con el debate por las nulidades
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube TikTok
Cholila Online
sábado, enero 31
  • Municipios
    1. Trelew
    2. Rawson
    3. Puerto Madryn
    4. Comodoro Rivadavia
    5. Esquel
    6. Comunas Rurales
    7. Ver todo

    Octavo día sin agua en Trelew: instalan siete bombas para drenar el terreno y llegar al caño roto

    30 enero, 2026

    Trelew: Intenso operativo de bomberos para frenar un incendio de pastizales que amenazaba zonas urbanas

    29 enero, 2026

    Bomberos de Trelew controlaron un incendio de pastizales de gran magnitud

    29 enero, 2026

    El aeropuerto de Trelew vuelve a operar con su manga activa tras reparaciones

    29 enero, 2026

    Los artesanos del langostino: un viaje al corazón de los talleres de redes que sostienen la pesca de Rawson

    31 enero, 2026

    Damián Biss homenajeó a Margarita Mesa por sus 40 años de labor en la Biblioteca ‘Bernardo Vacchina’

    30 enero, 2026

    Rawson: La estación YPF de Av. 9 de Julio ya permite el autodespacho 24 horas

    30 enero, 2026

    Rawson refuerza el transporte público para la 9° Fiesta del Langostino

    30 enero, 2026

    Bomberos de Madryn refuerzan tareas de enfriamiento tras un incendio rural

    30 enero, 2026

    Sastre alerta sobre una posible “importante migración” desde Comodoro hacia Puerto Madryn

    30 enero, 2026

    Jornada en Madryn para promover la donación de órganos y derribar mitos

    29 enero, 2026

    Por alto consumo, cortaron el agua en la Zona 3 de Puerto Madryn

    29 enero, 2026

    Comodoro Rivadavia: Vecinos del barrio Médanos se organizan para defender sus casas frente al peligro del cerro Hermitte

    31 enero, 2026

    Para recuperar reservas se adelanta el corte de agua programado en Comodoro Rivadavia

    31 enero, 2026

    Armar el kit escolar por menos de $35.000 ya es posible en Comodoro

    30 enero, 2026

    Jornada nublada y ventosa: así estará el clima en Comodoro este 31 de enero

    30 enero, 2026

    “La ciudad la hacemos entre todos”: Juan Ripa detalló el plan de contingencia frente al avance del fuego en Laguna Villarino

    31 enero, 2026

    ¿Te gustaría ser bombero voluntario? El cuartel de Esquel abre sus puertas a nuevos aspirantes

    31 enero, 2026

    El incendio «Puerto Café» avanza hacia la Ruta 40 pero aún no ingresa a Esquel

    31 enero, 2026

    El operativo contraincendios actúa para contener el fuego y proteger Esquel

    31 enero, 2026
    Nacho Torres ordenó un despliegue de recursos ante la contingencia climática que afectó a Paso del Sapo

    «Nacho» Torres ordenó un despliegue de recursos ante la contingencia climática que afectó a Paso del Sapo

    17 diciembre, 2024
    El Escorial Anses

    Pobladores de El Escorial se quejan por el destrato de Anses

    4 diciembre, 2024

    Provincia avanza con el relevamiento territorial de comunas rurales

    3 noviembre, 2024
    Tierras Fiscales

    Río Senguer: Provincia y la Municipalidad trabajan en conjunto en la regularización de tierras fiscales

    7 octubre, 2024

    ANSES inicia el pago de la Ayuda Escolar 2026: quiénes cobran

    31 enero, 2026

    Tras el fin del cepo, los argentinos usaron los dólares en viajes, ahorro y deudas

    31 enero, 2026

    Un récord histórico: en diciembre rebotaron casi 120.000 cheques por falta de fondos

    31 enero, 2026

    Compras escolares: comerciantes advierten que las librerías son hoy el sector más barato frente a servicios y alimentos

    31 enero, 2026
  • Política

    Estrategia parlamentaria: el Gobierno aceptará cambios en la reforma laboral pero resiste por Ganancias

    31 enero, 2026

    Milei niega acuerdos con EE.UU. para recibir inmigrantes deportados

    31 enero, 2026

    El Gobierno esperará a la amnistía en Venezuela para iniciar un diálogo formal por los argentinos detenidos

    31 enero, 2026

    Guerra de patentes: Nación afirma que CABA es el distrito más caro y la Ciudad lo tilda de «falso»

    31 enero, 2026

    El Gobierno dividirá y disolverá IOSFA tras las irregularidades y una deuda millonaria

    31 enero, 2026
  • Policiales

    Cámaras y acción: así cayó el autor de un «robo silencioso» en Trelew

    31 enero, 2026

    Comodoro: un peatón herido tras ser embestido en el camino Roque González

    31 enero, 2026

    Desapareció una niña en la Patagonia y activaron un protocolo especial

    31 enero, 2026

    Apareció sano y salvo el hombre de 30 años buscado en Comodoro

    31 enero, 2026

    Otro accidente en esquina peligrosa de Trelew: un auto quedó destrozado

    31 enero, 2026
  • Economía

    ANSES inicia el pago de la Ayuda Escolar 2026: quiénes cobran

    31 enero, 2026

    Tras el fin del cepo, los argentinos usaron los dólares en viajes, ahorro y deudas

    31 enero, 2026

    Un récord histórico: en diciembre rebotaron casi 120.000 cheques por falta de fondos

    31 enero, 2026

    Compras escolares: comerciantes advierten que las librerías son hoy el sector más barato frente a servicios y alimentos

    31 enero, 2026

    Escándalo en redes: un asesor de Caputo afirmó que el asado cuesta $11.000 y lo cruzaron con los precios reales

    31 enero, 2026
  • Nacionales

    Calendario escolar: fechas de inicio de clases por provincia

    31 enero, 2026

    Caos en el Estadio Nacional: la barra de la «U» de Chile provocó incendios y destrozos en el debut

    31 enero, 2026

    Por primera vez desde 2002, aumentó 0,5 puntos la mortalidad infantil en la Argentina

    31 enero, 2026

    ATE convocó un paro en todos los aeropuertos para el lunes: reclaman atraso en el pago de salarios en la ANAC

    31 enero, 2026

    Las dos materias que ya no serán obligatorias en los colegios de Argentina

    30 enero, 2026
  • Patagonia

    Rayos desataron dos incendios en Nahuel Huapi pero lograron contenerlos

    30 enero, 2026

    Patagonia bajo emergencia: los incendios siguen avanzando sin control

    30 enero, 2026

    Sergio Ziliotto agradece al Gobierno de Javier Milei por declarar la emergencia ígnea: “Es destacable que haya escuchado”

    30 enero, 2026

    La Patagonia bajo emergencia: miles de hectáreas arrasadas por el fuego

    29 enero, 2026

    Histórica cosecha en Santa Cruz: el Cerro Frías de El Calafate produce sus primeros cereales

    29 enero, 2026
  • Energía
Cholila Online
Home»Curiosidades»Las Toninas: el insólito kilómetro 0 de Internet

Las Toninas: el insólito kilómetro 0 de Internet

22 diciembre, 2018
Facebook Twitter Telegram WhatsApp

A este balneario llegan los cables submarinos que proveen de conexión a toda la Argentina y otros países. Instalaciones secretas, temor de atentados y desilusión en los vecinos porque no se beneficiaron de la ubicación estratégica.

Las Toninas, tarde de un lunes feriado de noviembre. Los turistas se apuran para tomar la ruta porque el fin de semana largo se termina y su rutina empieza. La última selfie en la salida de la 38, playa ancha como el resto, y enviar. Ahora un audio de WhatsApp para reforzar lo que los destinatarios suponen: “Estamos volviendo”. Otra vez enviar. Luego, una story en Instagram: compartir, listo. Las respuestas llegan de inmediato en forma de emojis, de texto, de fotos.

Todo eso –la foto, el audio, un video– se convirtió en nanosegundos en una combinación de ceros y unos que “viajó” en forma de luz a través de un cable del grosor de un cabello, la fibra óptica. Esos cables aseguran nuestra vida digital. Garantizan Internet en todas sus formas, red doméstica o laboral, wifi, 4G y sus versiones menos veloces. Hacen posible la mensajería instantánea y las charlas vía Skype, sin importar cuántos kilómetros nos separen, ni idiomas ni diferencia horaria.

Nuestra conexión permanente depende de esos hilos de silicio. Los cables están bajo tierra o en el mar. Los controlan un puñado de personas a través de un complejo y moderno sistema que opera en plantas hipervigiladas . ¿De dónde salen los cables? De aquí, desde Las Toninas, el pequeño balneario familiar que hoy es el centro neurálgico de telecomunicaciones de la Argentina.

“¿El cable de Internet? ¿Acá? ¿Pero no es por satélite, tipo Arsat? ¿Y eso de la parabólica humana para enganchar señal? ¿Qué es? ¿Un invento de la televisión? ¿Estás segura, vos?”. La mujer responde con preguntas la pregunta inicial: “¿Sabe usted que por aquí pasa el cable que provee de Internet al país y, por extensión,al mundo?” Es mediodía y el sol cae amable sobre la playa. La mujer hace una visera con su mano, achina los ojos, repasa el mar hasta el horizonte. Ahí el cable no está. La fibra óptica pasa dos metros debajo suyo y unos cuantos metros a la izquierda de su sombrilla antes de meterse en el mar. La mujer no sabe pero igual desconfía.

El 97% de las conexiones globales se realiza mediante el tendido de fibra óptica. De Las Toninas parten cinco cables: Unisur, Sam–1, SAC, Atlantis y Bicentenario. En 2020, Facebook y GlobeNet, una empresa de Brasil, tirarán el suyo. Ya lo bautizaron, se llama Malbec. También llegará el Seaborn, que unirá este balneario con San Pablo para hacer puente con otro que se enlazará con una terminal en Nueva York. El Ente Nacional de Comunicaciones –Enacom– es el que otorga las autorizaciones. Las empresas ya lo anunciaron, pero en el ente dijeron a Viva que no tienen registro del trámite para instalarlas.

Las Toninas es un sitio clave en cuanto a ubicación. Eso, sumado a las características del lecho marino, hizo que el balneario sirva de conexión para que Internet dé la vuelta al mundo.

Los cables “entran” desde el Atlántico y se enlazan en ciudades de países vecinos hasta formar un anillo que rodea el continente o lo une con otro. En cada costa que tocan llega el servicio, que a su vez puede empalmarse por tierra. La fibra óptica está debajo de nuestros pies o a la vera de las rutas. Es una telaraña escondida, omnipresente.

La “punta” de cada cable está sujeta a plantas a las que llaman “puertos de amarre”. En Las Toninas son edificaciones distribuidas a lo largo de la costa, en ubicaciones estratégicas, semisecretas, custodiadas y sin ventanas.

Nos han pedido que no revelemos la ubicación de los puertos de amarre. Es una obviedad señalar que su arquitectura es extraña para la zona y que por eso, ofrecer las coordenadas está de más. Pero han pronunciado la palabra “sabotaje” y en el pueblo hablaron de “atentado”, así que por las dudas…

Una estampida de alguaciles. El perfume amargo de la quema de hojarasca. Garrafas encadenadas a la puerta del almacén, bolsas de basura atadas al clavo de los postes de luz. Bicis sin candado. Los malvones despuntando en los jardines o salvajes en los baldíos. Casas de veraneo tapiadas, envueltas en sus rejas. O casas de puertas abiertas y familias enteras reunidas a la mesa. El único cajero de Las Toninas no funciona. Sólo hay un edificio y tiene ocho pisos. Nueve calles y media asfaltadas. Y los perros, los perros, los perros.

La fecha de fundación es incierta. Balneario tradicional, tiene una población estable de 6.200 habitantes, a simple vista envejecida. Las Toninas está a poco más de 300 kilómetros de Buenos Aires, apretada entre San Clemente y Santa Teresita. De acuerdo a la Dirección de Estadísticas municipal, la mayoría de los toninenses se dedica a ofrecer servicios y trabajan en comercios. Otro grueso, en la construcción.

“Las plantas son como edificios fantasma. Sabemos que hay gente ahí, pero todo es automático. ¿Progreso? Nada. ¿Menos impuestos? No. Quizás es medio romántico, pero una siente que le vinieron a robar un pedazo de pueblo porque les servía.”

Dependen del verano. Hay algunos atractivos: el laberinto más grande de la Argentina, 6.400 metros de falso aromo que se recorre en media hora; la fiesta de las toninas, que se celebra el 24 de febrero pero sin avistaje porque la pesca desmesurada condenó a esos delfines; el casco de un barco que naufragó y asoma cuando la marea baja; unas viviendas diseñadas por Clorindo Testa. Y no mucho más, salvo que es la capital nacional de Internet.

La confitería se llama “Ennamours” y es la más antigua del balneario: 34 años. Aquí se reúnen los primeros pobladores. Rosana Carnevali fue maestra y es la esposa del primer médico en prestar servicio en Las Toninas. Mabel y Juan García son hermanos y dueños de este bar. Y Pablo Cuccarese, 81 años y carpintero, es su “ciudadano ilustre”.

“Cuando llegó la fibra óptica pensamos que íbamos a ser favorecidos de alguna manera –dice Rosana, docente ya jubilada–. Que las escuelas tendrían Internet gratis o un descuento para los vecinos, trabajo. Si de acá sale la conexión del mundo… Pero nada”.

“Y llegaron empresas multinacionales, eh. Venían belgas, franceses, yanquis, todos expertos de los cables –suma Mabel, decepcionada–. Había gente de todos lados. Pero les dieron trabajo a poquitas personas: dos serenos, uno de limpieza, el jardinero”.

“Las plantas son como edificios fantasma. Sabemos que hay gente ahí, pero todo es automático –sigue Rosana–. ¿Progreso? Nada. ¿Menos impuestos? No. Quizás es medio romántico, pero una siente que le vinieron a robar un pedazo de pueblo porque les servía”.

“Acá la fibra óptica pasa sin pena ni gloria. Sólo somos un punto estratégico para las empresas –agrega Mabel–. Ni los ingenieros viven en Las Toninas. Está todo computarizado ahí”.

Pablo Cuccarese, el carpintero, recuerda algunas cosas: que hace 48 años, cuando se instaló, Las Toninas era pura arena, monte y pino, que él fue el primero en tener teléfono de línea en el pueblo –lo que le evitaba hacer fila en el teléfono público de la Cooperativa– y que construyó una estantería para una de las corporaciones que tiró los cables.

Enfrente de este bar hay un ciber, “Espacio”, el único del balneario. Sólo abre en temporada y algunos fines de semana largos. Unas 40 máquinas a $40 pesos la hora de Internet, más tres Play Station a $45 pesos la ficha de veinte minutos. El aire es demasiado denso aunque sólo tres computadoras estén ocupadas. ¿Dónde están los adolescentes? Si no se juntaron en la plaza Malvinas, están en sus casas, encerrados pero online, jugando al Free Fire.

Un grupo de vecinos conversa en la vereda. Alguien que pide reserva de su nombre dice: “Las Toninas siempre es un chiste. Que ‘tenés menos luces que el centro de Las Toninas’, ‘más feo o más chico que Las Toninas’… Y ahora cada vez que se corta Internet ‘la culpa es de Las Toninas’. No nos causa gracia, eh, para nada. Menos si pensamos que acá, en Las Toninas, podría haber un atentado por esto de los cables submarinos”.

No es posible comunicarse con él por celular, así que intercambiamos SMS y terminamos en un llamado por teléfono de línea. Las indicaciones son calle 40, una casa con un cartel que dice “perforaciones”. Allí vive Ricardo Bukel, 65 años y casi treinta en Las Toninas. Es el buzo que se ocupó de asegurarles a las empresas internacionales que éste era el lugar ideal para que tiraran sus cables.

“Me daban una referencia, el punto más cercano al que podía llegar el barco con el cable antes del calado, desde ahí ya no podía avanzar –dice Bukel, en su casa–. Tiraban una línea con boyas por dónde iba a pasar la fibra óptica hasta la costa. Yo tenía que inspeccionar el fondo del mar, cada metro, así fueran mil, cuatro mil hasta la orilla. Por donde iba a pasar el cable no podía haber nada que lo rompiera. Ni conchilla, ni restos de naufragios, ni rocas, ni hierros…”.

«El fondo del mar es un desierto. No hay nada. Hay barro, arena, algunos caracoles. No mucho más. Por eso es un lugar estratégico para las empresas, hay menos riesgos de una ruptura. Además, la localización. Las Toninas está en la pancita de la Provincia. Parece una pavada, pero se ahorran kilómetros de fibra óptica.»

Bukel se sumergió en la costa de Las Toninas por primera vez en 1994, cuando tiraron el Unisur. Volvió a hacerlo en 1999, con el Atlantis y el Sam–1. Y la última vez fue en 2000, con el SAC. Su trabajo es fundamental en el proceso de landing, el aterrizaje de los cables en el lecho marino. Un vez que él chequea que no haya objetos que puedan dañarlos, con lanchas o grúas lo traen hasta la orilla. Ahí se empalma con el cabo del cable que lo espera en tierra.

Entonces la fibra óptica entra en un tubo de hormigón dos metros bajo arena y, como si la enhebraran, termina en la planta que le corresponde a cuatro o siete cuadras de la costa –la imprecisión se debe a que no podemos dar ubicaciones exactas–. El cable submarino no queda suelto en el mar sino que lo entierran con unas bombas de inyección.

¿Qué características tiene el fondo del mar en esta zona?

Es un desierto. No hay nada. Hay barro, arena, algunos caracoles. No mucho más. Por eso es un lugar estratégico para las empresas, hay menos riesgos de una ruptura. Además, la localización. Las Toninas está en la pancita de la Provincia. Parece una pavada, pero se ahorran kilómetros de fibra óptica.

¿Visibilidad?

Cero, por la influencia del Río de la Plata. Todo nuestro trabajo era a ciegas, por tanteo. A siete, ocho metros de profundidad ya no ves nada. Nosotros nos sumergíamos a bajo nivel, unos dieciséis metros.

¿Y qué significó para los toninenses que su ciudad se convirtiera en el centro de operaciones de Internet?

Al principio se pensó que esto traería un rédito económico, pero no sucedió. Después hubo una especie de temor que terminó en una humorada entre nosotros. Por acá pasan todas las comunicaciones del mundo y, quién te dice, no descartamos ser un blanco.

Bukel ahora despliega un mapa naval. Tres líneas finas simulan los cables que parten desde Las Toninas al Atlántico. Hay una advertencia a quienes naveguen por allí: “Prohibido fondear”. El mayor peligro para los cables submarinos es el paso de los buques pesqueros que arrojan sus redes o las anclas. Ahora miramos fotos de su época de buzo. Las luces del módem que está sobre el televisor titilan.

Nos han dicho que son edificios fantasma, que las medidas de seguridad son extremas, que trabajan pocas personas, que está “todo computarizado”. Hoy visitaremos una de las plantas, el puerto de amarre de Century Link. Es una de las compañías que operan en Las Toninas. Suelen ser las receptoras de los insultos cada vez que se corta la conexión en casa u oficina, pero no. Estas corporaciones –muchas de ellas consorcios– son mayoristas que proveen el servicio y el mantenimiento a los operadores que nos mandan las facturas.

Pero antes, el telégrafo eléctrico. Es 1837 y una chispa va y viene entre dos polos. La palabra escrita puede ser recibida a miles de kilómetros, leerse y entenderse. Eso marca un hito en la comunicación entre habitantes de territorios lejanos, pero también en la valoración del tiempo: unas horas bastan para que en Lisboa sepan lo que pasa, por ejemplo, en París.

Por el momento, la electricidad va por tierra y como no existe un método que aisle el cobre y el hierro del agua, la idea de que un cable de ese tipo cruce el mar es imposible. Es 1851 y descubren que la gutapercha, savia producida por un árbol, sirve como aislante. Así, Europa suma a Inglaterra y se interconecta. Ahora van por América.

Será “la mayor proeza del siglo XIX”, una realización técnica sin precedentes. Un cable fondeará el Atlántico para unir ambos continentes. Es 1857 y el primer intento es un fracaso: el buque pierde 600 kilómetros de cable en el océano porque nadie advierte que se ha escurrido de la bobina. Hay una chance en 1858, pero una tormenta de diez días en alta mar arruina el cable y el barco regresa al puerto.

Cinco semanas después, dos barcos vuelven a zarpar –uno desde Terranova, Canadá, y otro desde Irlanda, cada uno con su rollo de cable– y se encuentran en medio del Atlántico. Proa con proa, unen los cabos de los cables y cada uno parte a su costa.

La operación es un éxito. Por primera vez la palabra cruza de continente a continente. La Reina Victoria “estrena” el cable submarino al enviar un mensaje al presidente de los Estados Unidos, James Buchanan. Aquellas 99 palabras tardan 16 horas en llegar a destino, mucho menos que las semanas que demoraría una carta en barco. Pero días después, por una rotura, los continentes quedan incomunicados.

Seis años más tarde, en 1866, logran el empalme, y América y Europa intercambian mensajes claros y precisos a través del Cable Transatlántico Telegráfico. El hombre a cargo del plan es el estadounidense Cyrus W. Field, dueño de Atlantic Telegraph Company. La Historia lo compara con Colón o Magallanes. Su cable es el bisabuelo de la fibra óptica que nace en Las Toninas.

Ahora sí, 2018. El puerto de amarre de Century Link es un rectángulo de 4.500 metros cuadrados, chato y sin ventilación, vigilado en todo su perímetro. Excepto las del centro, en Las Toninas las veredas son irregulares. Aquí son lomaditas de pasto verde y prolijo, amansado a cortadora. Hay una reja automática, una recepción vidriada y una persona de seguridad. El frío es artificial y de glaciar porque, sabremos, las altas temperaturas podrían alterar el funcionamiento de las máquinas.

Aquí trabajan tres hombres: Raúl De Pedro, gerente de la estación, y Marcelo Peressutti y Gabriel Motta, ambos ingenieros de Red. Ellos se ocupan de que nuestros datos (tuits, mails, posteos…) encuentren el camino para llegar a destino a través de la fibra óptica y monitorean posibles interrupciones.

Caminamos por pasillos de paredes claras y pisos brillantes, bajo la luz blanca de los tubos. Atendemos cartelería de seguridad, tratamos de oírnos por encima de las alarmas, que se activan cada vez que una puerta se abre. Hay salas con funciones específicas y cada una tiene su gemela: si una falla, la reemplaza la otra. Dos salas de baterías, dos de gas FM200, de transmisión, controladores de energía, servidores apilados, paneles que escupen cables amarillos. No es un atentado el mayor peligro al que se exponen los cables, sino un corte de luz. Un generador de energía está encendido.

Que aumente el tráfico no implica un reemplazo de fibra óptica. En las estaciones trabajan sobre los extremos del cable, añadiendo tecnología que aumenta capacidad o velocidad. Así multiplicaron por 50 el tráfico, lo que en forma indirecta significa que más personas accedan al servicio.

Century Link y el resto de las mayoristas instaladas en Las Toninas garantizan que los datos lleguen: ante cualquier eventualidad, los datos se redirigen automáticamente, buscan alternativas rápidas y baratas para llegar a destino lo antes posible.

Es el final del recorrido y, de repente, aparece “el” cable, uno de los que vienen desde el mar, el South American Croissing –SAC–. Está en un rincón, al ras del piso, con otro cable que le da energía. Se erige desde la tierra, envuelto en una vaina amarilla. Es apenas un tramo y de poder acercarse bastaría la palma de una mano para abarcarlo. Tan desabrido y tan importante, el cable.

Hay una computadora vieja, del año 2000, que controla el heartbeat, las pulsaciones de la red en todo su entramado. El resto de la información es un lenguaje ajeno, tuberías y bandejas, terminaciones etiquetadas y con su propio destello, verde o rojo. Estamos rodeados de datos, su paseo silencioso e invisible. Afuera los perros, el mar y su arrullo, la playa de siempre. La Toninas toda, exhibiéndose en su timidez analógica.

Clarin

Argentina Internet
Compartir Facebook Twitter Telegram WhatsApp
Post Anterior Antropología Forense suspende sus investigaciones por falta de pago del gobierno nacional
Siguiente Post Real Madrid-Al Ain FC, por el Mundial de Clubes: horario, TV y formaciones

Noticias relacionadas

Calendario escolar: fechas de inicio de clases por provincia

31 enero, 2026

Argentina y EE.UU. avanzan en un acuerdo para recibir deportados de terceros países

30 enero, 2026

Una clínica oftalmológica argentina es reconocida como la mejor de América Latina en un ranking

29 enero, 2026

Burnout laboral: factores de riesgo y herramientas para proteger la salud mental

29 enero, 2026
https://cholilaonline.ar/wp-content/uploads/2024/11/banco-chubut.mp4
https://cholilaonline.ar/wp-content/uploads/2024/03/puerto-cr-2024.mp4

TRELEW

PUERTO MADRYN

ESQUEL

COMODORO RIVADAVIA

Nuestras Redes
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube TikTok

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.