El partido lo abrió temprano Lautaro Martínez con un gol que refrenda su apodo de Toro y lo cerró Lionel Messicon una fulgurante jugada, propia de su catálogo, para asistir a Luis Suárez, autor de un doblete para el 2-1 de Barcelona sobre Inter en el Camp Nou, por la segunda fecha del Grupo F de la Champions League.
El sello argentino en los dos extremos del encuentro también desprende un simbolismo generacional: la potencia y vitalidad de Lautaro, con sus 22 años, para de arranque llevarse a la rastra a Lenglet y definir con un zurdazo cruzado, y la sabiduría y clase de Lionel, con sus 32, para armar la gran maniobra individual que definió su amigo uruguayo para conseguir a seis minutos del final un triunfo que el equipo lo maduró durante largo tiempo.
Fueron los primeros 90 minutos completos de Messi en un partido de esta temporada, tras dejar atrás dos lesiones musculares sufridas en poco más de un mes y medio, algo que no le había ocurrido en los tres años anteriores. Cuando el martes de la semana pasada debió ser reemplazado tras el primer tiempo contra Villarreal, mientras el fisioterapeuta lo masajeaba, Messi imploraba que no se hubiera roto el aductor de la pierna izquierda. Finalmente fue una distensión que le demandó ocho días de recuperación.
Además de disputar un encuentro de principio a fin por primera vez en la temporada, Messi también apareció por la zona mixta del Camp Nou, por donde no se lo suele ver. Le llevó tranquilidad a los hinchas de Barcelona que viven pendientes de su estado: «Me falta ritmo, pero a medida que vayan pasando los partidos me voy a ir soltando más. Cuando mejor me siento es cuando tengo ritmo de partido. Estoy contento por haber terminado los 90 minutos».
Messi venía de disputar apenas 120 minutos distribuidos en tres encuentros. Contra Inter consiguió por primera vez continuidad y sintió el alivio de que el cuerpo le respondió cuando el tiempo se acababa y el partido exigía el último esfuerzo. Un duro y tenaz Inter venía de desaprovechar un contraataque y Messi, volcado sobre la derecha, aceleró para sacarse de encima a Asamoah, esquivar a Brozovic y abrir el pie izquierdo para asistir a Luis Suárez, que un rato antes había conseguido el empate con un remate de aire desde fuera del área tras un pase Arturo Vidal, cuyo ingreso por Busquets, cuando Barcelona perdía 1-0, fue un acierto de Valverde porque el chileno imprimió la agresividad que le estaba faltando al Barça. Messi valoró el aporte de Vidal: «Arturo te da muchísimo. Cuando entra, contagia, recupera, llega y juega. Es un futbolista muy importante para el vestuario».
«Teníamos ganas de verlo a Leo durante 90 minutos. Acusó el esfuerzo al final. Aún cansado es capaz de inventar una jugada en cualquier momento, te resuelve cualquier situación», expresó el entrenador Ernesto Valverde.
Messi tuvo una actividad creciente, necesitará de un paulatino ajuste físico y futbolístico después de no haber hecho la pretemporada. Todavía no conecta mucho en la cancha con Griezmann, que hace un par días confesó que intenta integrarse cebándole mates, y se sigue entendiendo sin mirarse con Suárez. Sobre la relación con el delantero francés, el rosarino expresó: «Obviamente no tenemos ningún problema, de a poquito nos vamos soltando. Éramos conscientes de que el momento del equipo no era el mejor y esperemos que ahora se siga en esta dinámica».
La planilla de Opta indica que Messi remató cuatro veces al arco (uno desviado), generó seis ocasiones, tocó 93 veces la pelota, le hicieron tres foules y tuvo una precisión del 87 por ciento en los 61 pases que dio.
Al final, Lautaro Martínez se acercó a Messi para intercambiar la camiseta, que también le pidieron otros jugadores de Inter. Sigue despertando una gran admiración en sus rivales. «Es el mejor del mundo, no se le puede dar la más mínima ventaja», lo elogió el delantero surgido en Racing.
Fue el segundo encuentro de Lautaro Martínez en el Camp Nou, donde este martes convirtió su primer gol por Champions League en los cinco cotejos que lleva disputados con Inter en dos temporadas. El bahiense escribió las primeras líneas de un partido que terminó llevando la rúbrica de Messi y Suárez, informó La Nación.