El problema central en Boca se ha convertido en una de las principales preocupaciones del ciclo de Miguel Ángel Russo.
En apenas ocho partidos al mando, el entrenador debió apelar a cinco duplas distintas en la zaga defensiva debido a lesiones, suspensiones y bajos rendimientos. Este domingo, ante Independiente Rivadavia, podría llegar a probar una sexta combinación.
El plan inicial y las primeras bajas
En su tercer ciclo como DT, Russo apostó a una zaga conformada por Nicolás Figal y Ayrton Costa en el debut frente al Benfica en el Mundial de Clubes. La idea parecía clara: esa sería la defensa titular. Sin embargo, la expulsión de Figal en ese encuentro lo marginó dos partidos y alteró los planes.
Ante el Bayern Múnich, Russo se vio obligado a incluir a Lautaro Di Lollo, quien formó dupla con Costa. El joven de 21 años cumplió, pero el defensor ex Independiente sufrió un desgarro que lo dejó afuera por varias semanas.
Di Lollo y Pellegrino, una zaga improvisada
Con las dos bajas principales, el técnico recurrió a Marco Pellegrino, recién llegado de Huracán y con poco rodaje tras una lesión. Junto a Di Lollo conformaron una dupla emergente en Nashville, y desde entonces el central de 23 años no volvió a salir del equipo.
Rotaciones en el Clausura
Ya de regreso al país, Boca arrancó su participación en el Torneo Clausura con otra variante. Figal regresó a la titularidad, pero volvió a sufrir una lesión muscular que lo sacó de la cancha. Así, Di Lollo ocupó su lugar frente a Unión y respondió con un gol de cabeza que significó un empate clave en La Bombonera.
En el choque por Copa Argentina ante Atlético Tucumán, Russo volvió a cambiar: apostó por Rodrigo Battaglia y Pellegrino en la defensa central. Esa sociedad se mantuvo también en los partidos ante Huracán y Racing, sumando continuidad en un sector que pedía estabilidad.
El regreso de Figal y Costa
Con Figal y Ayrton Costa ya recuperados de sus respectivas lesiones, surge la posibilidad de que ambos vuelvan a la titularidad. Incluso, Figal podría estar desde el arranque en el cruce con Independiente Rivadavia, lo que marcaría la sexta dupla diferente en menos de dos meses de gestión.
Lo cierto es que, hasta ahora, conformar una defensa confiable ha sido un verdadero desafío para Russo, que intenta encontrar la fórmula que brinde solidez a un Boca en crisis futbolística.
Según TyC Sports, la constante rotación en la zaga se ha transformado en uno de los temas más preocupantes del presente xeneize.
La falta de una defensa estable sigue siendo un dolor de cabeza para Boca. La esperanza del cuerpo técnico está en que el regreso de Figal y Costa pueda aportar la solidez que tanto necesita el equipo en su lucha por recuperar protagonismo.




