El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, repudió el atentado ocurrido en la playa de Bondi Beach, Australia, donde dos tiradores asesinaron al menos a 16 personas durante una celebración judía de Janucá
El hecho, considerado uno de los más graves en el país oceánico desde la masacre de Port Arthur en 1996, generó conmoción internacional y fue calificado como un ataque “puramente antisemita”.
El ataque en Bondi Beach
El atentado se produjo a las 18:30 hora local, en el marco del evento Chanukah by the Sea, organizado por la comunidad ortodoxa Jabad.
- Dos hombres vestidos de negro abrieron fuego contra la multitud.
- Imágenes difundidas en redes sociales mostraron escenas de pánico y víctimas atendidas por paramédicos.
- La Policía de Nueva Gales del Sur confirmó que los atacantes eran padre e hijo, de 50 y 24 años.
Uno de ellos murió en el lugar, mientras que el otro permanece hospitalizado en estado crítico pero estable.
Reacción de Donald Trump
Durante una celebración navideña en la Casa Blanca, Trump lamentó el atentado y expresó su solidaridad con Australia y su primer ministro.
“Fue un ataque horrible, puramente antisemita. Es una situación terrible”, señaló.
El mandatario también elogió la valentía de un comerciante que logró derribar a uno de los tiradores y evitar que continuara el ataque, destacando que “salvó muchas vidas”.
Respuesta del gobierno australiano
El primer ministro Anthony Albanese aseguró que el atentado fue un acto de antisemitismo y terrorismo que golpeó el corazón de la nación.
“Un ataque contra judíos australianos es un ataque contra todos los australianos”, afirmó.
El gobierno reforzó la seguridad en zonas sensibles y pidió unidad frente a la violencia.
El atentado en Bondi Beach reaviva el debate sobre la seguridad en eventos públicos y la persistencia del antisemitismo a nivel global. La condena internacional, encabezada por Estados Unidos, refleja la gravedad de un hecho que enluta a Australia y a la comunidad judía mundial.




