El Gobierno argentino manifestó su firme respaldo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
En un comunicado oficial, la Cancillería valoró la «decisión y la determinación» del presidente Donald Trump y fundamentó su apoyo en la calificación del «Cártel de los Soles» como organización terrorista, medida que Argentina adoptó en agosto pasado. Según Noticias Argentinas (NA).
El apoyo argentino se basa en una decisión soberana previa
La postura del gobierno de Javier Milei no es una reacción improvisada, sino la continuidad de una política de Estado. El eje central del comunicado es la declaración formal del «Cártel de los Soles» como organización terrorista, una medida que la administración nacional ejecutó el 26 de agosto de 2025. Esta inscripción en el Registro Público de Entidades Terroristas (RePET) se basó en informes de inteligencia y judiciales que acreditan las actividades ilícitas de la organización, entre ellas narcotráfico, lavado de activos y actividades de contrainteligencia para proteger el tráfico de drogas.
El comunicado oficial especifica que las acciones militares estadounidenses «derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, líder del Cartel de los Soles». De esta manera, la administración Milei enmarca la intervención dentro de su doctrina de lucha frontal contra el narcoterrorismo, alineándose explícitamente con la política exterior de Washington en materia de seguridad hemisférica y marcando una ruptura con los principios tradicionales de no intervención.
Un país dividido frente a un hecho internacional
La Cancillería, con Pablo Quirno al frente, expresó su postura oficial, que se sumó a un panorama político nacional dividido. Horas antes del comunicado institucional, el presidente Javier Milei ya había festejado la noticia en sus redes sociales con una frase contundente: «La libertad avanza. Viva la libertad carajo». La senadora Patricia Bullrich coincidió en la misma línea y calificó el día de «histórico».
Sin embargo, la principal fuerza de oposición, el Partido Justicialista (PJ), tomó una posición completamente opuesta. Condenaron los bombardeos con firmeza, sosteniendo que «constituyen una amenaza para toda la región y violan la Carta de Naciones Unidas». Con la frase «América Latina es territorio de paz y soberanía», el PJ dejó en claro la profunda grieta que existe en el país respecto a cómo interpretar el derecho internacional y conducir la política exterior.
Una acción que redefine la geopolítica regional
El presidente Donald Trump anunció un «ataque a gran escala» que incluyó bombardeos sobre Caracas. El operativo culminó con la captura y extracción de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, del país venezolano. Un tribunal de Nueva York los acusa de narcotráfico y terrorismo, por lo que serán juzgados en Estados Unidos.
Analistas ven en esta intervención la aplicación práctica del nuevo paradigma de «guerra contra el narcoterrorismo» que impulsa la administración Trump. Este paradigma define a gobiernos como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua como «narcoestados». Al respaldar la acción, la Cancillería argentina no solo avala el operativo militar. Adopta una visión de política exterior que prioriza la seguridad y la lucha contra el crimen transnacional por sobre otros principios. Con este paso, el gobierno consolida su alineamiento estratégico con Washington y profundiza la división política interna sobre el rol de Argentina en el mundo.