Trágico final en Madryn: recuperaron el cuerpo de la buzo Sofía Devries.
Tras tres jornadas de angustia y un despliegue sin precedentes, la búsqueda de Sofía Devries llegó a su fin este miércoles con el hallazgo de su cuerpo en las profundidades del Golfo Nuevo. La joven de 23 años, oriunda de Villa Ballester, había desaparecido el lunes durante una inmersión recreativa, lo que derivó en un operativo de alta complejidad que mantuvo en vilo a Puerto Madryn y al ámbito del buceo nacional.
Un operativo de alta tecnología a 20 metros de profundidad
El hallazgo se produjo en las inmediaciones del Parque Submarino, específicamente cerca del naufragio del pesquero chino HU SHUN YU 809, un sitio frecuentado por buzos para capacitaciones. Según Canal 12 Web, el cuerpo fue localizado a unos 20 metros de profundidad por buzos especializados de la Estación de Salvamento de la Prefectura Naval Argentina. Para lograr este resultado, se movilizó un vehículo operado de forma remota (ROV) traído desde Buenos Aires, además de un avión P-3C Orion de la Armada y equipos de sonar que permitieron realizar barridos sistemáticos del fondo marino.
Las dificultades del rescate y el factor tiempo
Las condiciones del mar y la escasa visibilidad en el sector del naufragio presentaron desafíos constantes para los rescatistas. El jefe de Salvamento y Buceo de la Prefectura, Adrián Wagner, ya había advertido sobre la gravedad de la situación al señalar que: “No hay que generar falsas expectativas. Por la profundidad a la que estaba, la posibilidad de encontrarla con vida es nula”. El uso de cámaras subacuáticas y el monitoreo constante de las corrientes fueron fundamentales para identificar el punto exacto donde yacía la joven, quien no había logrado regresar a la superficie tras sumergirse junto a su pareja el pasado lunes.
El perfil de Sofía y la investigación judicial
Sofía Devries era estudiante de Administración de Empresas en la UTN y una apasionada del mundo subacuático, motivo por el cual se encontraba en la ciudad realizando una certificación. Su fallecimiento ha abierto una causa en el Ministerio Público Fiscal de Chubut para determinar si existió una “falta a los deberes de cuidado”. La justicia analiza si se cumplieron estrictamente los protocolos de seguridad exigibles para esta actividad, peritando el equipo de buceo utilizado y tomando testimonios clave para establecer si hubo fallas humanas o técnicas en la cadena de responsabilidades.
Este lamentable suceso reabre el debate sobre los estándares de seguridad en el Golfo Nuevo, un área de alto interés turístico pero que exige máxima capacitación y control en cada inmersión.




