Milei y Trump en Washington: Alianza total en el nuevo Consejo de Paz.
En una jornada marcada por la sintonía política y el despliegue diplomático, el presidente Javier Milei participó este jueves en la sesión inaugural del Board of Peace (Consejo de Paz) en Washington D.C. El mandatario argentino, quien compartió mesa con figuras como el húngaro Viktor Orbán, fue uno de los protagonistas centrales del evento convocado por Donald Trump, consolidando a la Argentina como un aliado estratégico en la nueva arquitectura de seguridad que propone el líder estadounidense.
Durante la cumbre, Milei ofreció un discurso cargado de definiciones ideológicas donde ratificó que la «Nueva Argentina» no será neutral en conflictos globales. Según El Litoral, el respaldo fue mutuo: mientras el libertario puso a disposición a los Cascos Blancos nacionales para integrar fuerzas de estabilización, el propio Trump rompió sus protocolos habituales para elogiarlo públicamente, recordando su victoria electoral y destacando la afinidad personal que los une.
El respaldo de Trump: «Apoyo a este caballero»
Donald Trump utilizó su tiempo en el estrado para promocionar su reciente racha de apoyos a líderes extranjeros, colocando a Milei en un lugar de privilegio. “Sabe, he tenido un muy buen historial apoyando a candidatos dentro de Estados Unidos, pero ahora apoyo a líderes extranjeros, incluyendo a Viktor Orbán, que está aquí, y a otros. Y apoyo a este caballero, Milei”, expresó el norteamericano.
Trump fue más allá al confesar que su respaldo nace de una simpatía personal: “No se supone que respalde a la gente pero respaldo a alguien cuando me cae bien”. Además, recordó con entusiasmo el ascenso del argentino en las encuestas y su posterior triunfo «aplastante», señalando que confía en que este nuevo Consejo de Paz asumirá un rol determinante en la resolución de conflictos internacionales.
Una cumbre de líderes con ausencias y observadores
El evento en la capital estadounidense contó con la presencia de al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno. Entre los 26 países fundadores destacan, además de Argentina, naciones como Israel, El Salvador, Paraguay, Arabia Saudita y Egipto. No obstante, la iniciativa también marcó una grieta en Occidente, ya que países como Francia, España y Suecia rechazaron formar parte del órgano.
Entre los asistentes notables estuvieron el mandatario paraguayo, Santiago Peña; el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán; y líderes de Indonesia, Camboya y Vietnam. Una presencia que llamó la atención fue la de Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Por el lado de Israel, Benjamin Netanyahu no viajó a Washington y delegó la representación en su ministro de Exteriores, Gideon Saar, mientras que potencias como Italia y México participaron bajo el estatus de observadores.
Discurso completo de Javier Milei
«Señor presidente, distinguidos miembros del Board of Peace, la nueva Argentina ha adoptado una posición clara en política exterior. Defendemos de forma inclaudicable el derecho a la vida, la libertad y la propiedad, y sus instituciones derivadas: la igualdad ante la ley, la libertad de expresión y el libre comercio.
La defensa de esos derechos no es negociable; es un prerrequisito para la paz. Pero no todos los actores internacionales juegan con las mismas reglas. Hay quienes rechazan esos derechos, los pisotean y se benefician de lo que los demás respeten. Frente a ellos, la buena voluntad no alcanza. Necesitamos instituciones con voluntad y capacidad de hacer valer las reglas.
La paz duradera no se construye sobre consensos que ceden en lo fundamental. Se construye sobre la determinación de defenderlo. Si vis pacem, para bellum.
La Argentina participa de este consejo con la convicción de que la paz exige decisión política y una arquitectura institucional capaz de sostener soluciones reales en el tiempo. El presidente Trump ha predicado con el ejemplo, mediando el acuerdo de paz en Gaza, acuerdo que luego ratificó la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El Consejo de la Paz nace como expresión de ese liderazgo, con el mandato de ejecutar un plan de pacificación y reconstrucción, y los mecanismos para hacerlo; entre ellos, una fuerza internacional de estabilización.
En esta etapa inicial, Argentina está lista para contribuir. Ponemos a disposición la colaboración de nuestros Cascos Blancos. Nuestra trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ponemos al servicio de la fuerza de estabilización.
Creemos en una diplomacia que asume riesgos para alcanzar la paz. Creemos en el liderazgo que enfrenta desafíos complejos con determinación, como el del presidente Trump. Y creemos que la única paz que vale la pena construir es la que descansa sobre los derechos innegociables del hombre. El Consejo de la Paz ofrece un marco para avanzar en esa dirección. La Argentina lo respalda. Muchas gracias”.




