Trelew registró un impacto parcial ante el cuarto paro general de la CGT.
La ciudad de Trelew amaneció este jueves con un panorama dividido frente a la cuarta medida de fuerza nacional lanzada por la Confederación General del Trabajo (CGT). El paro, convocado en rechazo a la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei, no logró paralizar por completo la actividad económica local. Mientras algunos sectores clave detuvieron sus tareas, una gran parte del motor comercial de la ciudad decidió abrir sus puertas, marcando un contraste con la contundencia esperada por las centrales obreras.
El clima en las calles reflejó una jornada atípica pero activa. Según El Chubut, la medida de fuerza se sintió principalmente en el ámbito de los servicios públicos y financieros, pero tuvo un escaso acatamiento en los rubros privados de atención directa. Esta situación se da en un contexto de alta expectativa política, ya que mientras en el Valle el movimiento es dispar, en la Cámara de Diputados se debate desde las 14 horas el proyecto de ley que motivó la protesta.
El transporte y los bancos, los sectores con mayor adhesión
Donde sí se notó con fuerza el paro general fue en el sistema de transporte urbano de pasajeros y en las entidades bancarias. Desde las primeras horas de la medianoche, las unidades de colectivos permanecieron en las terminales, dejando a muchos trabajadores que no contaban con movilidad propia ante la dificultad de trasladarse. Las paradas vacías fueron la imagen más clara del paro en las zonas residenciales de la ciudad.
Por su parte, el sector bancario cumplió con la medida de forma absoluta. Las puertas de las sucursales, tanto públicas como privadas, permanecieron cerradas al público, limitando la actividad financiera exclusivamente a los canales digitales y cajeros automáticos. La falta de atención presencial en los bancos suele ser uno de los pilares que definen el éxito de estas jornadas nacionales, aunque en esta oportunidad no alcanzó para arrastrar al resto de las actividades.
El comercio local y los supermercados trabajaron con normalidad
A diferencia de lo ocurrido con los servicios, el sector comercial de Trelew mostró una cara distinta. Los locales del centro, los supermercados de grandes cadenas y los comercios de barrio trabajaron prácticamente sin alteraciones. Los dueños de los establecimientos y los empleados optaron por mantener el ritmo habitual, priorizando el nivel de ventas en un escenario económico que muchos califican como delicado para el consumo.
Esta decisión del sector mercantil de no plegarse masivamente a la convocatoria de la CGT diluyó el impacto visual de la protesta en el casco urbano. Quienes recorrieron las calles durante la mañana pudieron observar persianas levantadas y una circulación de peatones constante, lo que refuerza la idea de un acatamiento «parcial» o incluso «bajo» en lo que respecta a la actividad privada de la ciudad.
Expectativa por el debate legislativo en el Congreso
Mientras Trelew transita esta jornada de contrastes, la mirada de los dirigentes sindicales locales está puesta en lo que sucede a más de mil kilómetros, en la Cámara de Diputados. El proyecto de reforma laboral de Javier Milei es el eje del conflicto, y su posible aprobación genera tanto rechazo en las bases gremiales como apoyo en sectores que piden una modernización de las leyes de trabajo.
La jornada de paro en Trelew finalizará sin grandes movilizaciones, pero con la confirmación de que la realidad del interior a veces difiere de las directivas nacionales. Con servicios reducidos pero con el comercio activo, la ciudad espera los resultados de una votación que, independientemente del nivel de adhesión al paro, cambiará las condiciones laborales para todos los argentinos.




