El ex presidente de Brasil Jair Bolsonaro regresó a prisión este jueves luego de permanecer más de una semana internado en una clínica privada de Brasilia
La decisión se concretó tras el rechazo judicial a un nuevo pedido de prisión domiciliaria por razones humanitarias.
Bolsonaro, de 70 años, fue dado de alta del hospital DF Star, donde estuvo internado durante ocho días. En ese período fue sometido a cuatro intervenciones quirúrgicas para tratar una hernia inguinal y un problema en el diafragma. Horas después de abandonar el centro de salud, el ex mandatario volvió a quedar alojado en una celda de la Policía Federal.
El retorno a prisión se produjo luego de que el Supremo Tribunal Federal desestimara un nuevo planteo de su defensa para cumplir la condena bajo la modalidad domiciliaria. La resolución ratificó que no existen, por el momento, condiciones legales que justifiquen ese beneficio.
El rechazo judicial al pedido de prisión domiciliaria
Según Noticias Argentinas, el juez Alexander de Moraes fundamentó su decisión en las reiteradas violaciones a las medidas cautelares que Bolsonaro había incumplido cuando se encontraba bajo arresto en su residencia. Entre los antecedentes citados, el magistrado recordó episodios considerados graves por la Justicia.
En ese sentido, Moraes señaló que el ex presidente no respetó las condiciones impuestas y remarcó que esas conductas pesan negativamente al momento de evaluar un régimen de detención más flexible.
Condena y antecedentes recientes
Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado contra el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En los últimos meses, su situación judicial se agravó tras conocerse que habría destruido la tobillera electrónica con la que se controlaban sus movimientos, hecho que fue interpretado como un posible intento de fuga.
Con el alta médica y el inmediato regreso a la cárcel, la situación judicial de Jair Bolsonaro vuelve a quedar en el centro de la escena política brasileña, mientras la Justicia mantiene una postura firme frente a los pedidos de beneficios penitenciarios.




