Caputo defendió el préstamo de US$3.000 millones y cuestionó la deuda kirchnerista.
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, salió a respaldar el préstamo por US$3.000 millones que el Banco Central concretó con seis bancos internacionales. La operación, conocida como REPO, permitirá cancelar vencimientos de deuda este viernes. En paralelo, el funcionario lanzó críticas al kirchnerismo por su historial de déficit y endeudamiento.
El trasfondo del REPO
Según Noticias Argentinas, Caputo explicó que los US$3.000 millones obtenidos se destinarán a cancelar US$4.300 millones que vencen esta semana. “Cancelamos deuda. Equivalente a financiamiento neto negativo, según su jerga”, señaló en sus redes sociales.
Críticas al kirchnerismo
El ministro sostuvo que los gobiernos kirchneristas “siempre se dedicaron a aumentar el déficit y consecuentemente la deuda, que alcanzó los 300 mil millones mientras gobernaron”. Caputo diferenció la operación actual de los préstamos anteriores: “Deuda tomaban ustedes, porque tenían déficit. Como se les caía la cara de vergüenza de ser el gobierno que más deuda tomó en la historia, inventaron el concepto de ‘financiamiento neto positivo’, e incluso lo festejaban”.
Defensa de la gestión actual
Caputo afirmó que la administración libertaria “terminó con el déficit y bajó la deuda consolidada en 50 mil millones”. En tono irónico, cerró su mensaje con: “Besos para todos y sigan participando”.
El ministro defendió así la operación lograda a 48 horas del vencimiento de bonos emitidos en agosto de 2020 durante la gestión de Alberto Fernández, como parte de la reestructuración de deuda encabezada por Martín Guzmán.
Condiciones del préstamo
El REPO tendrá un plazo de un año y 12 días (372 días) y se abonará con una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares estadounidenses más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que representa una tasa anual del 7,4%.
Con este préstamo, el Gobierno busca afrontar vencimientos inmediatos y mostrar capacidad de gestión financiera en un contexto de alta presión económica. Caputo defendió la operación como una herramienta para cancelar deuda y diferenciarla de la política de endeudamiento de administraciones anteriores.




