Alerta en Los Alerces: el fuego supera las 10 mil hectáreas afectadas.
La crisis ígnea en la cordillera chubutense no da tregua y entra en una fase de extrema peligrosidad. El incendio forestal que golpea al Parque Nacional Los Alerces mantiene un comportamiento errático y violento, lo que ha transformado el operativo de combate en una tarea de alto riesgo.
Con frentes activos que muestran una intensidad inusual, las autoridades han tenido que priorizar la integridad física de los combatientes, mientras el humo comienza a cubrir gran parte de la región y la superficie devastada continúa en aumento.
Comportamiento extremo y repliegue de brigadistas
Durante las últimas horas, la actividad del fuego alcanzó niveles críticos en sectores estratégicos como el Cerro Riscoso, las nacientes del arroyo Colehual, el Lago Rivadavia y la Laguna Froilán. Esta intensificación obligó a un repliegue preventivo del personal de línea, una medida necesaria para evitar tragedias ante la velocidad de propagación de las llamas.
Según Radio 3, la situación en áreas como la Quebrada del León se volvió particularmente compleja tras la aparición de focos secundarios que saltaron las líneas de defensa, forzando nuevas evacuaciones de seguridad para los equipos de emergencia.
Refuerzos federales y defensa en Villa Lago Rivadavia
Para intentar contener el avance hacia las zonas de interfase, se ha reforzado el sector que une la Portada Norte con Villa Lago Rivadavia. Alrededor de 50 combatientes del Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut se sumaron a brigadistas del SPLIF Bariloche y personal de la Agencia Federal de Emergencias.
Este contingente, apoyado por Bomberos Voluntarios locales, trabaja intensamente en la creación de fajas de contención, mientras el operativo aéreo se reactivó desde las 7:30 de este domingo con una flota de seis helicópteros y tres aviones hidrantes.
Pronóstico adverso: viento variable y calor intenso
El escenario para el resto de la jornada dominical es preocupante. Los especialistas advierten que la combinación de temperaturas elevadas y ráfagas de viento con direcciones cambiantes podría generar nuevas reactivaciones por la tarde.
El denso humo acumulado en los valles ya dificulta la visibilidad de los pilotos, lo que limita la precisión de las descargas de agua. Con un polígono afectado que ya supera las 10 mil hectáreas, la batalla se centra ahora en sostener las líneas de control existentes y evitar que el fuego alcance sectores con infraestructura crítica o viviendas.




