River Plate debutó con victoria en el Torneo Apertura 2026 tras un trabajado 1-0 ante Barracas Central, gracias al gol de penal de Gonzalo Montiel.
Más allá del resultado, lo más alentador para el «Millonario» fue el rendimiento colectivo y, en particular, la primera prueba oficial de sus nuevas incorporaciones: Aníbal Moreno, Fausto Vera, Matías Viña y Tomás Galván. Según el análisis del portal Racing 365, todos ellos cumplieron con creces, ofreciendo buenas señales para el proyecto que Marcelo Gallardo busca construir este año. Según TyC.
El equipo mostró una mejora sensible en el orden y la fisonomía del juego respecto al cierre de 2025, un aspecto que el director técnico valoró especialmente tras el partido. Gallardo destacó que River «sufrió poco en defensa y defendió alto», un logro colectivo que tuvo como base el sólido desempeño de los recién llegados en sus respectivos puestos.
Un mediocampo renovado y con mayor jerarquía
La dupla de volantes centrales formada por Aníbal Moreno y Fausto Vera fue uno de los pilares del funcionamiento riverplatense. Moreno, según la crónica especializada, se erigió como el «dueño del mediocampo» desde el inicio. Su lectura del juego, su ubicación impecable para los relevos y su capacidad para jugar hacia adelante le dieron una fisonomía diferente al equipo, actuando como un «cinco con manual incluido» que ordenó a todo el conjunto.
A su lado, Fausto Vera aportó intensidad, despliegue y una constante llegada al área rival. Aunque le faltó precisión en la definición —desaprovechó una chance clara de gol—, su presencia fue clave para sostener la presión alta y equilibrar las tareas con un compañero más posicional como Moreno. El regreso de Tomás Galván también fue positivo: el mediocampista, titular en su reaparición oficial, mostró personalidad, dinámica y vocación ofensiva, incluso habilitando con un pase fino a Vera en una jugada que pudo haber derivado en penal.
Matías Viña: solidez y jerarquía en el lateral izquierdo
En la defensa, la gran novedad fue Matías Viña, quien debutó como titular ocupando el lugar del lesionado Marcos Acuña. El uruguayo no sintió el peso de la ocasión y tuvo una actuación destacada. Fue firme en los duelos defensivos, mostró buen criterio para proyectarse al ataque y lanzó centros bien medidos, sin apuros ni excesos.
Tras el partido, Marcelo Gallardo elogió específicamente su desempeño. «Es un jugador de jerarquía que en diferentes lugares ha demostrado que tiene la posibilidad para venir y pelear un lugar», señaló el «Muñeco». Además, destacó que, a pesar de llegar con poco rodaje tras su incorporación, la experiencia de Viña le permitió «disimular la falta de ritmo» y rendir a un buen nivel desde el primer minuto.
El triunfo ante Barracas Central fue, sobre todo, un examen aprobado para el nuevo bloque de River Plate. Las incorporaciones no solo se adaptaron rápidamente, sino que aportaron precisamente lo que el equipo necesitaba: mayor jerarquía, orden táctico y solidez defensiva. Si bien es solo el primer paso de una larga temporada, las sensaciones son prometedoras. Gallardo tiene ahora un plantel más profundo y competitivo, y los refuerzos demostraron que están listos para asumir la responsabilidad de defender la camiseta más pesada del fútbol argentino. El próximo desafío será mantener este nivel y consolidar un juego de identidad que permita pelear por todos los frentes.




