Identifican a 12 desaparecidos en el excentro clandestino La Perla.
En un hallazgo de enorme relevancia para la historia reciente del país, la Justicia Federal de Córdoba confirmó la localización e identificación de 12 cuerpos pertenecientes a víctimas de la última dictadura cívico-militar. Los restos fueron hallados en fosas comunes dentro del predio donde funcionó el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio «La Perla», uno de los enclaves más feroces del esquema represivo en el interior de la Argentina. Este avance se produce en un contexto de profunda sensibilidad, al cumplirse este mes 50 años del golpe de Estado de 1976.
La exitosa tarea de recuperación de identidad fue liderada por el prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), cuyos especialistas analizaron perfiles genéticos en conjunto con el Banco Nacional de Datos Genéticos. Según Radio Bayamo, el descubrimiento en la zona conocida como Loma del Torito —dentro del predio militar de La Calera— fue posible gracias al uso de fotografías aéreas de 1979 y el análisis de geólogos de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Estas herramientas permitieron detectar remociones de tierra que el terrorismo de Estado utilizó para ocultar los restos de quienes fueron detenidos ilegalmente.
Reparación histórica y el fin de la incertidumbre
El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja se encuentra actualmente en el proceso de notificar de manera privada a los familiares de las víctimas identificadas. Por respeto a la privacidad de las familias, los nombres se mantendrán en reserva hasta completar las comunicaciones, aunque se prevé una conferencia de prensa oficial entre este viernes y el próximo lunes. Este acto de reparación técnica y judicial representa el fin de décadas de incertidumbre para doce familias que finalmente podrán dar sepultura a sus seres queridos, rompiendo el pacto de silencio de la dictadura.

Para los fiscales y querellantes, como el fiscal Facundo Trotta y el abogado Ramiro Fresneda, este hallazgo constituye una prueba irrefutable contra los discursos negacionistas. Los resultados demuestran la frialdad de la maquinaria del horror que operó en Córdoba bajo el mando del represor Luciano Benjamín Menéndez. A diferencia de los métodos utilizados en otras zonas del país, en La Perla predominaron los fusilamientos y enterramientos clandestinos, donde los represores utilizaban eufemismos siniestros como «el metro ochenta» para referirse a las fosas comunes.
El trabajo científico del EAAF frente al olvido
El EAAF, reconocido mundialmente por su labor científica, ha calificado estos resultados como parciales, lo que indica que las excavaciones y las tareas de identificación continuarán sobre otros restos hallados en el terreno. La organización ha hecho un llamado urgente a los familiares de personas desaparecidas para que actualicen sus datos de contacto y muestras de ADN, con la perspectiva de profundizar las búsquedas basadas en nuevas hipótesis, documentos y testimonios de militares involucrados.
Este triunfo de la verdad histórica reafirma que los crímenes de lesa humanidad no prescriben. A medio siglo del inicio del régimen militar, la transformación de la figura del «desaparecido» en evidencia física del terrorismo de Estado fortalece la consigna de Memoria, Verdad y Justicia. El hallazgo evidencia que, aunque la herida sigue abierta, el compromiso de la ciencia y la justicia argentina continúa trabajando para recuperar la identidad de los 30.000 desaparecidos y garantizar que no existan cuerpos insepultos en democracia.




