Trump libera reservas de petróleo para frenar la suba de combustibles.
En una respuesta contundente a la crisis energética desatada por el conflicto en Medio Oriente, el Gobierno de Estados Unidos anunció que volcará al mercado 172 millones de barriles de su Reserva Estratégica. La medida, confirmada por el secretario de Energía, Chris Wright, busca estabilizar los precios del crudo, que han alcanzado máximos históricos tras la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico por donde circula el 20% del petróleo mundial.
El operativo comenzará la próxima semana y se extenderá durante 120 días, con el fin de compensar la drástica caída en la oferta internacional. Según Infobae, esta acción se coordina con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), totalizando una inyección global de 400 millones de barriles. Se trata de la mayor intervención en el mercado energético de las últimas cinco décadas, una decisión que intenta mitigar el impacto del bloqueo iraní y proteger la economía de los países aliados frente a una inflación de costos sin precedentes.
Seguridad energética y logística de descarga
El Departamento de Energía detalló que la liberación de crudo se realizará desde el complejo de Bryan Mound y otros depósitos subterráneos en la costa del golfo. Aunque la capacidad teórica de descarga es de 4,4 millones de barriles diarios, analistas del sector estiman que la infraestructura actual permitirá un flujo real de entre 1,4 y 2,1 millones de barriles por jornada. El secretario Wright destacó que, a diferencia de gestiones anteriores, el presidente Trump se ha comprometido a reponer estos volúmenes durante el próximo año, sumando incluso un 20% adicional para fortalecer la seguridad nacional.
Actualmente, las reservas estadounidenses cuentan con 415 millones de barriles, lo que representa aproximadamente el 60% de su capacidad total de 713,5 millones. Esta maniobra de emergencia no solo apunta a las estaciones de servicio, sino que busca garantizar el suministro de combustible para aviones y diésel, sectores que han sufrido aumentos abruptos desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero.
Impacto en los mercados y tensión en Ormuz
La noticia llega en un momento de extrema volatilidad: este miércoles, el petróleo intermedio de Texas (WTI) subió un 4,55%, situándose en 87,25 dólares por barril. La incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, plagado de minas y armamento antibuque, mantiene en vilo a los mercados internacionales. La administración republicana sostiene que la etapa en la que Irán podía amenazar impunemente la seguridad energética global está llegando a su fin gracias a esta demostración de músculo logístico y financiero.
Con esta liberación masiva, Estados Unidos pretende dar un respiro a los consumidores antes de las elecciones de mitad de mandato, periodo en el que la inflación energética suele ser un factor determinante. Chris Wright concluyó asegurando que la robustez de la seguridad energética norteamericana es absoluta y que la medida permitirá restablecer la confianza en el tránsito de buques petroleros en las próximas semanas, desafiando el bloqueo impuesto por Teherán.




