Rodríguez instó a no temer a la cooperación energética con Estados Unidos y reforzar la industria petrolera venezolana
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, instó a su país a consolidarse como potencia productora de petróleo y gas y advirtió que no se debe “tener miedo” a una agenda energética con Estados Unidos ni con otras naciones del mundo, en un contexto de reformas legales y búsqueda de inversión.
Una visión energética sin temores
Delcy Rodríguez afirmó que Venezuela, con algunas de las mayores reservas de petróleo y gas del planeta, tiene el potencial de convertirse en una verdadera potencia productora de hidrocarburos. La funcionaria formuló estas declaraciones durante un acto con trabajadores de la refinería Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, transmitido por la televisión estatal.
La presidenta encargada señaló que para lograr ese objetivo es necesario abrirse a una agenda energética con Estados Unidos y otros países, sin temores, lo que implicaría ampliar las relaciones comerciales en el exterior. Asimismo, destacó el avance de reformas legales, como la del sector petrolero, para atraer inversiones que impulsen la producción.
Reformas y contratos para impulsar la producción
Rodríguez también hizo hincapié en la importancia de incorporar mecanismos como contratos de participación productiva (CPP) dentro de la ley orgánica de hidrocarburos. Según destacó, convenios de este tipo han permitido que campos petroleros incrementen su producción de forma significativa en 2025, generando incentivos para la entrada de capital tanto nacional como internacional., según c5n
Estas reformas se enmarcan en un momento de intensos debates políticos en Venezuela, que incluyen el avance de nuevas regulaciones para dinamizar el sector energético y favorecer su competitividad, así como una mayor apertura al comercio exterior.
Una postura de diálogo en medio de tensiones
La solicitud de “no tener miedo” a la agenda energética con Estados Unidos se produce en un clima de tensiones y negociaciones entre ambos países, tras la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. En ese marco, Rodríguez ha planteado la necesidad de diálogo respetuoso para dirimir las diferencias históricas, enfatizando el derecho de Venezuela a mantener relaciones internacionales diversas.
Rodríguez también llamó a que las políticas nacionales y la soberanía definan el rumbo de Venezuela, rechazando cualquier intento de externalizar la decisión política interna. Su discurso buscó proyectar una imagen de apertura responsable y pragmática frente a desafíos energéticos globales.
La postura de Delcy Rodríguez representa una apuesta estratégica de Venezuela por aprovechar sus recursos energéticos sin temores a las relaciones con potencias como Estados Unidos, en medio de cambios políticos y económicos que buscan reposicionar al país en el mercado global del petróleo y el gas.




