En un giro histórico hacia la seguridad infantil, Meta anunció este miércoles el lanzamiento oficial de cuentas de WhatsApp diseñadas específicamente para preadolescentes
Esta nueva modalidad permite que los menores de 13 años den sus primeros pasos en la mensajería digital bajo un entorno supervisado, otorgando a los padres un nivel de gestión sobre la privacidad y los contactos que no existía hasta el momento.
La herramienta permite que los adultos gestionen contactos y grupos mediante un PIN de seguridad, manteniendo el cifrado de los mensajes intacto.
Supervisión total sin perder la privacidad
El nuevo sistema de cuentas administradas se vincula directamente al perfil del adulto responsable. A través de un proceso de emparejamiento que requiere tener ambos dispositivos presentes, el padre o tutor podrá configurar desde su propio teléfono quién tiene permitido escribirle al menor. Esta «barrera digital» busca evitar que personas desconocidas o perfiles no autorizados entablen contacto con los niños.
Tal como consignó el medio Ámbito, un punto fundamental de esta actualización es que WhatsApp no sacrificará su característica más robusta: el cifrado de extremo a extremo. Esto significa que, si bien los padres controlan los ajustes de seguridad y ven con quién chatea el menor, no podrán leer el contenido de las conversaciones, garantizando así un equilibrio entre vigilancia y derecho a la privacidad del niño.
Notificaciones inteligentes y PIN de seguridad
La configuración de estas cuentas incluye por defecto los niveles de privacidad más estrictos. Para que el menor no pueda revertir estos cambios, se implementó un PIN parental de seis dígitos. Solo ingresando este código el adulto podrá modificar la lista de contactos, autorizar la unión a grupos o revisar solicitudes de mensajes de números no agendados.
Además, el sistema enviará alertas en tiempo real al teléfono del tutor ante situaciones específicas: si el niño bloquea a alguien, si cambia su foto de perfil o si intenta unirse a un grupo nuevo. Esta función se desplegará gradualmente durante los próximos meses de 2026, comenzando por mercados seleccionados antes de llegar de forma masiva a todas las regiones, incluyendo Argentina.




