La economía argentina cerró una semana de optimismo financiero marcado por un rally alcista de los activos soberanos
En un contexto global volátil, los bonos en dólares mantuvieron su racha positiva, permitiendo que el indicador que mide el J.P. Morgan quebrara una barrera histórica, situándose en niveles que no se veían desde mediados de 2018.
Bonos soberanos en racha y la caída del indicador clave
El riesgo país terminó la semana con un retroceso acumulado del 6,6%, cerrando en los 527 puntos básicos. Esta mejora en la percepción del mercado sobre la deuda argentina se consolidó tras tres jornadas consecutivas de avances en Wall Street. Según datos extraídos de Ámbito, el indicador cedió un 3,5% solo en la última rueda, logrando su mejor marca en siete años y medio.
El desempeño de los títulos públicos fue liderado por el Global 2041, que registró un alza del 1,3%, seguido de cerca por el Bonar 2035 y el Bonar 2030. Esta demanda sostenida en los tramos medios y largos de la curva de rendimientos refleja una apuesta de los inversores por la normalización financiera del país, a pesar de las tensiones externas generadas por movimientos geopolíticos en el hemisferio norte.
Merval y el impulso del sector energético
En la plaza local, el índice Merval avanzó un 0,9% en pesos, superando los 3 millones de puntos. Las acciones bancarias y energéticas fueron las grandes protagonistas de la jornada. El BBVA encabezó las subas con un 4,6%, mientras que YPF mostró una solidez notable con un incremento del 2,3%.
La petrolera de bandera capturó la atención del mercado tras concretar una ampliación de su Obligación Negociable (ON) internacional por u$s550 millones. Esta operación, realizada a una tasa del 8,1% con vencimiento en 2034, se suma a un mes de enero con intensa actividad de colocaciones de deuda, que ya superan los u$s2.200 millones entre legislación local y extranjera.
El retorno del carry trade: ¿Por qué las LECAP le ganan al plazo fijo?
Con un tipo de cambio estable y tasas que se mantienen atractivas, la estrategia de «hacer tasa» en pesos ha vuelto al centro de la escena. Los analistas financieros coinciden en que las Letras del Tesoro (LECAP) cortas están desplazando al plazo fijo tradicional como la herramienta predilecta para el carry trade.
La ventaja radica no solo en una Tasa Nominal Anual (TNA) superior a la de los depósitos bancarios, sino también en la liquidez. Al contar con un mercado secundario, el inversor puede salir de la posición en cualquier momento sin esperar al vencimiento, una flexibilidad inexistente en el plazo fijo. De esta manera, el mercado local busca capitalizar la calma cambiaria mientras el riesgo país continúa su senda descendente.




