Estados Unidos comenzó a recibir los primeros cargamentos de petróleo provenientes de Venezuela luego del reciente destrabe anunciado por la administración de Donald Trump
Los envíos, operados por la petrolera Chevron, marcan un giro en la dinámica energética entre ambos países y reavivan el interés de los mercados internacionales.
De acuerdo con datos de seguimiento marítimo, tres buques contratados por Chevron se dirigían este jueves hacia puertos de Estados Unidos con crudo extraído en Venezuela. Otros dos permanecían fondeados en la terminal de Bajo Grande, en el occidente venezolano, mientras seis más navegaban hacia aguas sudamericanas con la expectativa de cargar petróleo.
La información fue difundida por agencias internacionales y según Rio Negro, este movimiento se produce tras el anuncio oficial del desbloqueo parcial del petróleo venezolano.
Chevron y el rol clave en las exportaciones
Chevron es actualmente la única compañía estadounidense autorizada a operar en Venezuela bajo el esquema de sanciones vigente. Históricamente presente en el país, la empresa mantiene envíos regulares de crudo hacia refinerías estadounidenses con aval de Washington, incluso en medio del bloqueo naval impuesto a petroleros sancionados.
Impacto político y energético
El presidente Donald Trump aseguró que Caracas estaría dispuesta a entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo “bajo sanciones” a Estados Unidos, un volumen que podría reconfigurar los flujos energéticos regionales.
Mientras el bloqueo naval continúa afectando a buques no autorizados, los envíos de Chevron avanzan sin restricciones, lo que generó una acumulación significativa de crudo en tanques venezolanos.
Reservas en alza y silencio oficial
Estimaciones recientes indican que las reservas terrestres de petróleo en Venezuela superan los 22 millones de barriles, casi la mitad de la capacidad total de almacenamiento del país. A esto se suman más de 16 millones de barriles en almacenamiento flotante.
Hasta el momento, Chevron no realizó declaraciones públicas sobre los detalles comerciales ni el alcance futuro de estos envíos.
La llegada de crudo venezolano a Estados Unidos abre una nueva etapa en la relación energética bilateral. Con Chevron como actor central, el movimiento de buques refleja un cambio de estrategia que podría tener impacto en el mercado petrolero y en la política regional.




