El Gobierno debate posibles cambios en la reforma laboral para sumar apoyos y avanzar con su aprobación durante las sesiones extraordinarias.
Mientras avanza el receso de verano y varios funcionarios permanecen de vacaciones, el Gobierno nacional enfrenta diferencias internas sobre la estrategia para lograr la aprobación de la Reforma Laboral. La mesa política que rodea al presidente Javier Milei aún no define si aceptará modificaciones al proyecto para destrabar la negociación con aliados durante la segunda mitad de las sesiones extraordinarias.
Tensiones internas por la estrategia legislativa
El oficialismo busca reunir las voluntades necesarias para sancionar la reforma impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Sin embargo, dentro del Ejecutivo conviven posturas contrapuestas. Un sector del Gobierno se muestra dispuesto a escuchar observaciones y evaluar ajustes menores, siempre que no se altere el espíritu original del proyecto.
Entre quienes promueven esta apertura se encuentra la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. “Si no modifica el espíritu de la reforma, podemos conversar”, reconoció un funcionario con participación directa en las negociaciones.
Resistencia a nuevas modificaciones
Esta posición no es compartida por todo el círculo cercano al Presidente. Otros referentes del oficialismo consideran que el texto ya fue objeto de cambios durante su elaboración y que no hay margen para nuevas concesiones. “Es un proyecto de consenso. No veo margen para más modificaciones”, sostuvo una fuente calificada.
Según Noticias Argentinas, estas diferencias explican la demora en definir una hoja de ruta clara para avanzar con el tratamiento parlamentario.
Análisis técnico y agenda en el Senado
En paralelo, durante la segunda semana de enero funcionará en el Senado un equipo encabezado por la abogada Josefina Tajes, encargado de analizar las objeciones planteadas por sectores que impulsan alternativas al texto original. Además, el 26 de enero está previsto un debate entre los senadores sobre la temática, con la intención de habilitar su tratamiento legislativo en los primeros días del mismo mes.
Los actores clave de la negociación
La tarea de unificar posiciones recaerá en el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien deberá coordinar una estrategia común. En el Congreso, los principales referentes serán Patricia Bullrich y Martín Menem, mientras que en el armado político también tendrán un rol central Eduardo “Lule” Menem y el ministro del Interior, Diego Santilli.
La mesa política prevé retomar los encuentros semanales en la planta baja de la Casa Rosada a mediados de enero, una vez que regresen los funcionarios que se tomaron licencia antes de encarar una de las prioridades legislativas del Presidente.
Gira federal y negociación con gobernadores
En este contexto, Diego Santilli viaja a la provincia de Chubut para reunirse con el gobernador Ignacio Torres, dando inicio a una ronda de visitas al interior del país. Desde su entorno señalaron que el objetivo es avanzar en acuerdos que permitan la sanción de la ley de reforma laboral.
Los puntos más resistidos del proyecto
En Balcarce 50 identificaron que las mayores resistencias se concentran en el capítulo tributario y en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Este último establece que los empleadores aporten de forma obligatoria un 3% mensual de la remuneración bruta de cada trabajador, uno de los aspectos que genera mayor debate.
Definiciones clave antes de febrero
Con el inicio de la segunda mitad de las sesiones extraordinarias previsto para febrero, el Gobierno tendrá un margen acotado para ordenar prioridades y unificar el discurso interno. De ello dependerá que la administración libertaria logre un nuevo triunfo legislativo en el Congreso.




