La Justicia investiga un grave caso de abuso sexual con acceso carnal del que es víctima una adolescente y del que se encuentra acusado un joven de 19 años que forma parte de la fuerza policial.
El imputado enfrenta una prisión preventiva de 45 días ordenada por la jueza interviniente, María Inés Bartels, tras una audiencia celebrada este domingo, donde se dio por acreditada la existencia del hecho y su probable autoría. Según Jornada.
Una investigación urgente que derivó en allanamiento y detención
La investigación se inició a partir de la denuncia presentada por la víctima en la Comisaría de la Mujer. La fiscal a cargo, Romina Carrizo, solicitó y obtuvo medidas urgentes para garantizar la integridad del proceso, incluyendo el resguardo de pruebas. Esto condujo a un allanamiento con habilitación horaria nocturna durante la madrugada del sábado, donde se procedió a la detención del acusado y al secuestro de elementos clave para la causa, especialmente dispositivos electrónicos que serán sometidos a peritajes forenses.
En delitos de esta naturaleza, que a menudo ocurren sin testigos y en contextos de intimidad, el testimonio de la víctima adquiere un peso probatorio fundamental. A nivel internacional, se ha reconocido que no puede esperarse el mismo tipo de evidencias físicas que en otros delitos, y que la declaración de la víctima puede ser suficiente para avanzar en la investigación. Este principio también ha sido adoptado por la jurisprudencia local.
Protección de la víctima y plazos de una causa sensible
Desde el Ministerio Público Fiscal se destacó el carácter de extrema sensibilidad de la causa. Por protocolo, se resguarda de manera estricta la identidad y la intimidad de la víctima adolescente, aplicando los estándares de protección especial para niños, niñas y adolescentes en casos de violencia sexual. La exposición repetida a instancias judiciales puede causar una victimización secundaria, reviviendo el trauma, por lo que los sistemas judiciales buscan adaptar sus procedimientos para minimizar este impacto cuando las víctimas son menores de edad.
La investigación tendrá un plazo inicial de seis meses para que la fiscalía produzca nuevas medidas probatorias y eleve la eventual acusación a juicio. Mientras tanto, el imputado permanecerá detenido en carácter preventivo. El caso pone bajo la lupa, una vez más, la responsabilidad y la conducta esperada de los integrantes de las fuerzas de seguridad, y la respuesta del sistema judicial ante delitos de violencia sexual.




