La zona centro-sur de Chile atraviesa una de las emergencias más graves de los últimos años
Los incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío ya dejaron al menos 19 personas fallecidas, miles de evacuados y un despliegue inédito de recursos, en un escenario marcado por temperaturas extremas y fuertes vientos.
Emergencia sin precedentes en el sur chileno
El presidente Gabriel Boric confirmó este domingo el nuevo balance oficial de víctimas fatales y calificó la situación como crítica. Frente al avance descontrolado del fuego, el Gobierno chileno decretó el Estado de Desastre Natural en Ñuble y Biobío, lo que permite acelerar la asignación de recursos económicos, logísticos y humanos.
Además, se dispuso un toque de queda nocturno en las zonas más comprometidas, con el objetivo de resguardar a la población, evitar desplazamientos innecesarios y prevenir posibles focos intencionales.
Según datos oficiales difundidos por autoridades nacionales y consignados según Agencia Noticias Argentinas, el impacto del fuego obligó a una respuesta coordinada de todos los niveles del Estado.
Evacuaciones masivas y combate contra múltiples focos
La magnitud de los incendios forzó la evacuación de más de 50.000 personas. Actualmente, brigadistas de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), bomberos y fuerzas de seguridad combaten al menos 14 focos críticos activos.
En la región de Ñuble funcionan seis albergues que alojan a unas 160 personas, mientras que en Biobío se habilitaron ocho recintos con más de 700 damnificados. El Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) permanece activo y ya se enviaron 87 mensajes de evacuación a teléfonos celulares.
El clima, el principal enemigo
Las autoridades coincidieron en que las condiciones meteorológicas agravan la situación. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, advirtió que las altas temperaturas y el viento dificultan seriamente el combate del fuego.
Por su parte, la directora de Senapred, Alicia Cebrián, remarcó que el calor extremo representa un riesgo directo para la salud y pidió a la población evitar las zonas de emergencia para no entorpecer el trabajo de los equipos. En la misma línea, el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, señaló que la crisis supera en complejidad a otras catástrofes recientes.
Un antecedente que alerta sobre el impacto climático
Chile ya sufrió incendios devastadores en años recientes. En febrero de 2024, los siniestros en Valparaíso y Viña del Mar causaron 138 muertes, dejando una marca profunda en la memoria colectiva. La actual tragedia vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad del país frente al cambio climático y los eventos extremos.
Mientras continúan las tareas de contención y asistencia, la prioridad absoluta sigue siendo la preservación de vidas humanas. Las autoridades esperan una mejora en las condiciones climáticas que permita a las brigadas forestales avanzar en el control del fuego y comenzar, lentamente, el proceso de reconstrucción.




